12/08/2019
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza,
Quién a Dios tiene nada le falta,
Sólo Dios basta.
Santa Teresa de Jesús de Ávila
Momentos turbulentos todos tenemos, pero siempre llovió paró y después de la lluvia sale el sol.
Dios que te creó y te mantuvo con vida al día de hoy no se olvida de vos, ni te abandona.
Los tiempos de Dios no son ni lentos ni rápidos, son perfectos. Todas las cosas, incluso las malas Dios las permite para que de ello saquemos un provecho... Pero incluso en las turbulencias de la vida hay tantas cosas buenas que suceden y no vemos... O no queremos ver, porque tenemos los ojos empapados de lágrimas, por llorar por eso que no se dio... Eso que creíamos que era lo mejor que hubiera sucedido.
Espera en Dios alma mía... Confía y espera en su divina Providencia que su amor infinito no defrauda, y aunque sea de noche el sol está a la vuelta de la esquina, justo por salir al amanecer.