07/03/2024
Marie fue mi compañera durante un poco más de un año completo e intenso. Se fue hace una semana y me dejó sin palabras. Me cuesta escribir, me interpela su partida desde muchos más lugares que los que creía posibles.
Toca pensar, rearmarse, rehacer y rehacerse.
Agradecer también.
Anoche agradecí las cosas buenas de mi día, un ejercicio que nunca había hecho.
Toca cambiar.
No estoy sorprendido de leer a las personas explicando el impacto que ella tuvo en sus vidas.
En la mía también. Todavía estoy desentrañando el cómo.
Escribo estas palabras con dudas. Las siento frías e inconexas. No quiero banalizar sentimientos.
Pero quiero volver dentro de un tiempo a leerlas, cuando necesite reavivar algún fuego, o cuando necesite repensarme como profesional, porque sin dudas Mariela fue alguien con quien pude reflejarme para hacerme, con nuestros acuerdos y desacuerdos.
Aprender. Enseñar. Aprender. Enseñar.
Espero haberte enseñado algo, Marie. Espero lo hayas podido transmitir a los tuyos. Gracias por hacerme parte de la Escuela. Gracias por cubrirme esa vez en que me exigí de más. Gracias por confiar en mí y por decírmelo, compañera.
Intentaré seguir aprendiendo de esta lección.