02/06/2026
Sagrado corazón de Jesús 🙏
Al comenzar el mes de junio, nuestros corazones se vuelven con renovada devoción al Sagrado Corazón de Jesús, signo vivo del amor infinito de Dios por la humanidad.
Traspasado por nuestra salvación y ardiente de misericordia, el Corazón de Cristo revela un amor tierno y poderoso, paciente y transformador, íntimo e infinito.
Entre los santos que comprendieron profundamente este misterio, Santa Teresa del Niño Jesús brilla con especial belleza. Aunque llamó a su espiritualidad el «Camino Pequeño», su amor no tenía nada de pequeño. Toda su vida se convirtió en una ofrenda de confianza, entrega y amor al Corazón de Jesús.
Teresa veía el Sagrado Corazón no como un símbolo distante, sino como el refugio de las almas y la fuente de la misericordia divina. Confiaba plenamente en el amor de Cristo, creyendo que lo que más le agrada no es la grandeza a los ojos del mundo, sino un corazón que se abandona a Él con la confianza de un niño. En «Historia de un alma», escribe:
«Comprendo muy bien que solo el amor nos hace agradables a Dios, y este amor es lo único que deseo».
Su anhelo era ser consumida por el amor de Jesús y devolverle ese amor por el Amor mismo. Escribiendo a su hermana Céline, expresó la profundidad de este deseo:
«Le pido a Jesús que me atraiga a las llamas de su amor, que me una a Él tan íntimamente que pueda vivir y actuar en mí».
Estas palabras revelan la esencia de la espiritualidad de Teresa: la unión plena con Cristo a través del amor. Nos enseña que la santidad no se encuentra principalmente en obras extraordinarias, sino en actos ordinarios ofrecidos con un amor extraordinario. Cada sacrificio oculto, cada acto de paciencia, cada momento de fidelidad puede convertirse en un consuelo para el Sagrado Corazón.
Al comenzar este mes sagrado, acerquémonos al Corazón de Jesús con la misma confianza que caracterizó la vida de Santa Teresita del Niño Jesús. Acerquémonos a Él no con temor, sino con confianza. Depositemos nuestras heridas, cargas, esperanzas y deseos en Su Corazón, seguros de que somos profundamente amados.
Santa Teresa nos recuerda:
«La confianza, y solo la confianza, debe llevarnos al Amor».
Que este mes del Sagrado Corazón renueve en nosotros un amor más profundo por Jesús y una mayor confianza en su misericordia. Y que aprendamos, como Teresa, a hacer de cada momento de nuestra vida una ofrenda de amor.
«¡Oh Jesús, mi Amor, por fin he encontrado mi vocación! ¡Mi vocación es el Amor!»
Sagrado Corazón de Jesús, ten misericordia de nosotros.
Santa Teresa del Niño Jesús, enséñanos el camino del amor confiado.