18/07/2025
No reconocemos autoridad en una corrupta.
𝐀𝐍Á𝐋𝐈𝐒𝐈𝐒
• 𝐏𝐀𝐓𝐑𝐈𝐂𝐈𝐀 𝐙𝐀𝐑𝐙𝐀 𝐘 𝐋𝐀 𝐔𝐀𝐄𝐌𝐄𝐗 𝐕𝐈𝐎𝐋𝐀𝐑𝐎𝐍 𝐒𝐈𝐒𝐓𝐄𝐌𝐀𝐓𝐈𝐂𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐑𝐄𝐂𝐇𝐎𝐒 𝐇𝐔𝐌𝐀𝐍𝐎𝐒 • 𝐅𝐔𝐍𝐆𝐈Ó 𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐉𝐔𝐄𝐙 𝐘 𝐏𝐀𝐑𝐓𝐄 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐏𝐑𝐎𝐂𝐄𝐒𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐄𝐋𝐋𝐀 𝐆𝐀𝐍Ó
El pasado 3 de marzo de 2025, la entonces secretaria de Investigación y Estudios Avanzados de la UAEMex Patricia Zarza Delgado, anunció luego del informe del ex rector Carlos Alberto Barrera Díaz, que entraría a la contienda por la rectoría de la máxima casa de estudios mexiquense. Sin embargo, ella ya había fungido como una de las autoridades con una relevancia sumamente importante en dicho proceso. Su renuncia como titular de dicha secretaría se registró el 4 de marzo, es decir solo dos días antes del Registro de Aspirantes a la rectoría el pasado 6 de marzo del año en curso.
A pesar de que la entonces secretaria de investigación y estudios avanzados renunció con poco más de 50 días naturales a su cargo como lo señala el Artículo 102 del Estatuto Universitario, ella fue la encargada de otorgar o negar las Constancias de haber prestado servicios de investigación a la universidad durante los últimos tres años a los y las aspirantes que realizarían su registro para la elección. Esta constancia está señalada en el inciso g) del numeral III las Bases para el proceso de elección de rector o rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México para el periodo ordinario 2025-2029, mismas que fueron publicadas el 21 de febrero, y por tal conocimiento público, la secretaria de investigación tuvo la obligación ética, moral y política de renunciar a su cargo en el mismo instante de la publicación de las bases, a sabiendas de que participaría en el proceso, y la Comisión Especial Electoral tuvo la obligación de negarle el registro por tal conflicto de intereses.
Tal situación colocó a Zarza Delgado en un papel determinante sobre quienes tuvieron la aspiración para contender a la elección al fungir como juez y parte en dicho proceso, es decir que por su titularidad decidió la posibilidad de ser o no ser registrados en la contienda, vulnerando a los y las participantes y dejándolos en situación de desventaja. Todavía más grave, la Comisión Espacial Electoral encargada de llevar a cabo el proceso de elección, según lo dispuesto en el Artículo 101 del Estatuto Universitario, tuvo conocimiento de tal violación al principio de imparcialidad reconocido y protegido por la constitución federal, ya que las bases fueron presentadas por Barrera Díaz a la Comisión de Legislación Universitaria, misma que las dictaminó como procedentes, luego el Consejo Universitario las aprobó, y la Comisión Especial Electoral las ejecutó. Es decir, que todas las autoridades encargadas de llevar a cabo el proceso de elección tenían conocimiento de que, Patricia Zarza se registró en condiciones diferentes a los demás registros, violando así los derechos humanos, políticos y universitarios de todos los que aspiraron a la rectoría antes y después del registro.
Cabe destacar que el derecho humano de acceso a la justicia pronta, completa e imparcial es reconocido en los artículos 1° y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en diferentes tratados internacionales de los que México es parte. En el artículo 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, también en artículo XVIII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y los artículos 8°, 23 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Todos estos artículos fueron violados por el ex rector, las comisiones y el consejo de la Universidad Autónoma del Estado de México al permitir que Patricia Zarza Delgado se otorgara así misma un requisito indispensable para el registro de aspirante, y dejar en situación de desventaja a sus demás contrincantes.
Lo anterior demuestra que el nombramiento como rectora de Patricia Zarza Delgado es un acto violatorio de derechos humanos, pero además una imposición por parte del Encargado del despacho de la rectoría, la Comisión de Diálogo en la que participan personas pertenecientes a la Comisión de Legislación Universitaria, la Comisión Especial Electoral y el Consejo Universitario, autoridades que siendo totalmente conscientes de tales violaciones y además ejecutoras de un proceso heredado por Carlos Barrera Díaz, infiltraron y quebraron un movimiento que aún se resiste a morir.
ℙ𝕠𝕣: 𝕀𝕞𝕒𝕘𝕚𝕟𝕒 ℙ𝕖𝕣𝕚𝕠𝕕𝕚𝕔𝕠