23/07/2026
Cuando las jeringas se hervían antes de usarse...
En la actualidad se abre un empaque estéril y se usa una jeringa nueva.
Pero durante buena parte del siglo XX, la historia era muy distinta.
Las jeringas eran de vidrio y las agujas estaban hechas de acero inoxidable. Como eran costosas, no se desechaban después de cada paciente. En hospitales, consultorios e incluso en muchas casas, era normal reutilizarlas una y otra vez.
Para evitar infecciones, primero se desmontaban todas las piezas y después se colocaban dentro de una pequeña olla con agua hirviendo durante varios minutos. Ese proceso eliminaba gran parte de los microorganismos y permitía volver a utilizarlas con seguridad.
Muchas personas todavía recuerdan el sonido metálico de las agujas chocando dentro del recipiente mientras hervían sobre la estufa.
Después venía otra diferencia importante: aquellas agujas eran mucho más gruesas que las actuales. Por eso, recibir una inyección era algo que muchos niños temían de verdad.
Fue hasta las décadas de 1970 y 1980 cuando las jeringas desechables de plástico comenzaron a sustituir rápidamente a las de vidrio en hospitales y clínicas, reduciendo de manera importante el riesgo de infecciones por reutilización.
🟢 Fuentes:
Organización Mundial de la Salud (OMS). Injection Safety, 2016.
Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Historia del desarrollo de jeringas desechables, 2015.
Museo Nacional de Medicina de México (UNAM). Colección de instrumental médico del siglo XX.