30/09/2026
Apolo y Jacinto: el amor que terminó convertido en flor
Jacinto era un joven príncipe de gran belleza de Esparta, admirado por Apolo, dios de la luz, la música y las artes. Ambos compartían su pasión por los juegos y, especialmente, por lanzar el disco. Apolo disfrutaba de la compañía de Jacinto y pasaba tiempo junto a él, hasta que una desgracia cambió para siempre su historia.
Durante una competición, Apolo lanzó el disco con gran fuerza. Jacinto corrió para atraparlo, pero el disco lo golpeó accidentalmente y cayó gravemente herido. En otras versiones del mito, Céfiro, dios del viento del oeste, estaba celoso del afecto que Apolo sentía por Jacinto y desvió el disco para provocar el accidente. Apolo intentó salvarlo, pero no pudo evitar su muerte.
Destrozado por la pérdida, Apolo quiso conservar para siempre el recuerdo de Jacinto. De la tierra donde cayó el joven nació una flor, el jacinto, y según el mito sus pétalos quedaron marcados con las letras ΑΙ (AI), asociadas al lamento. Así, Jacinto dejó de existir solamente como un joven mortal y pasó a vivir en la memoria de los dioses y de los hombres a través de una flor.