03/09/2023
LE DUELA A QUIEN LE DUELA.
¿Cuánto tiempo más la comunidad universitaria va a tolerar las condiciones decadentes en infraestructura, salubridad y servicios básicos escolares que sufre el Centro Universitario Texcoco? Administraciones van, administraciones vienen y siempre es lo mismo, no hay recursos, atención o disposición de las autoridades para solucionar los problemas del Centro Universitario.
Así cada mañana la entrada para accesar al CU nos recibe con un nuevo hoyo (ya casi son fosos), los baños sin agua, los salones con persianas inservibles y cayéndose, sin internet, sin proyectores, sillas y escritorios de los maestros destartalados, pisos desprendidos, saturación en los estacionamientos, etc.
Nos duele la situación de nuestra institución, es lamentable que siendo de las escuelas superiores más nobles se encuentre en tan lamentable realidad. El CU Texcoco, cuenta con un presupuesto y recursos propios justamente para cubrir todas sus necesidades y seguir mejorando. Todos estos problemas no los resolveremos los docentes y alumnos, sin embargo, en las reuniones de inicio de cada semestre se nos intimida y amenaza, y prácticamente nos echa la culpa por el decremento en la matricula estudiantil, y en lugar de reconocer nuestro trabajo, nos señalan.
Los profesores hacemos lo mejor que está en nuestras posibilidades y nos esforzamos al 100 para dar cátedras de calidad a pesar de las carencias, no imaginamos en nuestro espacio académico dando la materia de programación sin internet, sin el software requerido y con equipos obsoletos o peor aún sin equipos. Que explique el subdirector administrativo (sin que se lo tome personal) como se están aplicando los recursos.
Sinceramente los que somos administrativos en otras universidades entendemos el proceso y manejo del presupuesto asignado y dudo que la gestión, incluso para el pago de exámenes recepcionales, se tarde hasta seis meses o más. ¿Cuánto tiempo llevamos con un acceso al centro universitario en condiciones de desastre? Es penoso tener que circular por la entrada de la universidad llena de hoyos cuatro veces al día para ingresar y dar nuestra clase, seguiremos por amor a la docencia, pero tarde o temprano cobraremos solo para reparar nuestros autos, por muy barato el cambio de un amortiguador sale en 1,345 pesos y una suspensión entre 5 mil y 10mil pesos y sabemos de maestros que tuvieron que comprar llantas porque con tanto bache se dañaron.
Si pensamos como nuestras autoridades que estamos dando clase por el ingreso, pues la verdad ni en un mes alcanzamos a cubrir estos gastos, así que queda claro que es amor a la docencia. Vamos a sumarle que muchos docentes utilizamos nuestra laptop, cañón y datos para tener internet y poder tener acceso a información actualizada, esto tampoco lo contemplan los directivos. Vemos que en otras instituciones cuentan con los recursos tecnológicos y el mobiliario adecuado para impartir la clase, y con servicios apropiados.
Varios de nuestros compañeros y compañeras docentes que deben permanecer en el CU por más de dos horas, tienen la necesidad de ir al baño, así que deben hacer filas para ingresar al único sanitario que en ese momento tenga agua, pero en cambio el director sí tiene su baño privado, los administrativos ya tienen también el suyo hasta con llave y los docentes se aguantan como puedan. Es monótono ya el discurso de cada administración dando escusas de que, si el pozo de agua, que si la calle se inunda, etc. llevamos más de 25 años con este problema y no lo pueden resolver, y observamos que casualmente la calle de nuestro vecinos los Testigos de Jehová no presenta estas complicaciones de drenaje y agua.
No perdemos las esperanzas, vienen cambios importantes a nivel Estatal y probablemente se terminen esto vicios y malas prácticas que han perjudicado tanto a nuestro Centro Universitario.
Mientras tanto, no me quedare callada porque amo mi institución y me duele ver como se la están acabando.
Atentamente.
M. EN EDU. PATRICIA GABRIELA MONTIEL CARAZA
PROFESORA DE ASIGNATURA POR MAS DE 23 AÑOS