09/09/2026
Nos dicen que celebremos que la Escuela Nacional de Trabajo Social por fin va a ser Facultad, que es lo que todxs queríamos…
Y sí, claro, lo merecemos.
Pero no nos pidan que aplaudamos con los ojos cerrados o cegadxs.
No podemos hablar de Facultad cuando adentro de la Escuela todavía hay violencias que se callan, represalias contra quienes alzan la voz, persecución a estudiantes organizados, a profesoras y profesores que se atreven a incomodar.
No podemos hablar de Facultad cuando hay docentes a los que no se les paga a tiempo, cuando hay grupos sin profesor, cuando la precarización es la norma y el silencio es la condición para seguir dando clases.
¿Qué Facultad queremos? ¿Una con un nuevo escudo en la fachada, pero con las mismas prácticas autoritarias adentro? ¿Una Facultad que cambia de nombre, pero no cambia sus estructuras y violencias?
Ser Facultad no es solo un trámite en Consejo Universitario. Ser Facultad debería significar mejores condiciones laborales para nuestros docentes, espacios libres de violencia de género, de acoso, de hostigamiento.
No estamos en contra de ser Facultad. Estamos en contra de que nos vendan un logro vacío.
Estamos en la transición hacia la Facultad que queremos, y claro que es una Facultad que atienda de manera real las problemáticas, que haga del trabajo social algo político, que deje de encubrir y de violentar.
Hasta que la dignidad se haga costumbre. ❤️🔥❤️🔥❤️🔥