28/09/2018
Se derrumba dramáticamente
la estructura política venezolana
Venezuela está ante un gran desmadre político, sin liderazgos ni
instituciones confiables, en medio de una crisis social y económica de
gigantescas proporciones.
De convocarse a unas elecciones en los próximos 3 meses, la oposición
estaría en aprietos si no hace correcciones urgentes.
Jesús Seguías
Presidente de Datincorp
Revelaciones y análisis prospectivo del estudio de Diciembre de 2017
LA IMPLOSIÓN POLÍTICA. La mayoría absoluta de los venezolanos no confían en los
políticos, ni en los partidos políticos, ni en las instituciones (con excepción de las iglesias), ni
en el gobierno, ni en la oposición. Es el desmadre político total. La más severa crisis social y
económica de la historia venezolana sorprende al país además sin liderazgos confiables, sin
orientaciones, sin esperanzas de nada. Y para completar la tragedia, más de medio país
quiere abandonar a Venezuela. Sin duda, estamos ante un vacío muy peligroso que debiera
obligar a los políticos de oficio a reaccionar, a entenderse, para ponerle punto final a la
tragedia que conmueve a la nación. Eso es lo que piden los venezolanos.
El 64% de los venezolanos considera que la crisis de Venezuela debe resolverse con
elecciones presidenciales y con negociaciones entre los factores políticos. Los más
propensos a las negociaciones son los chavistas, y los más propensos a las elecciones son los
opositores y los no alineados, a los bloque políticos. Sólo el 2% delos venezolanos cree en
una confrontación violenta entre el gobierno y la oposición como método para superar la
crisis, y un 15% cree que la crisis se resolverá a través de una intervención militar extranjera.
EL ÉXODO. De hecho, en el último estudio de Datincorp hemos descubierto una cifra
alarmante: el 59% de los hogares venezolanos tienen al menos un miembro del núcleo
familiar primario en el exterior. En Venezuela existen 7 millones 600 mil hogares
aproximadamente de acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística. Pues bien, el
59% de estos hogares representan en cifras absolutas 4.5 millones de familias primarias. Esto
significa que la cifra de venezolanos que se han marchado del país sobrepasaría
significativamente la cifra de 2.8 millones de personas hasta ahora calculadas, en su mayoría
jóvenes y opositores ¿Sabemos cuánto impacto tendrá en la votación opositora esta cifra de
electores que ya no están votando por la oposición?Pero hay otro fenómeno que genera impacto en la economía: las remesas de los que se han
marchado. Si cada emigrante enviara mensualmente 50 dólares promedio a sus familias en
Venezuela, lo cual no es nada difícil para quienes perciben ingresos en otras divisas, eso
representaría un ingreso a la nación, por concepto de remesas, por el orden de los 2.500
millones de dólares al año. Esto significa un inmenso alivio para las familias beneficiadas.
EL NUEVO INVENTO POLÍTICO. Pero los venezolanos comienzan a inventar de nuevo, al
igual que en la década de los noventa del siglo pasado. Tenemos varios años advirtiendo
que cuando los políticos de oficio fallan, los pueblos inventan. Los venezolanos tienen más
de 30 años inventando. Primero inventaron a Andrés Velásquez, luego a Irene Sáez,
reinventaron a Rafael Caldera, finalmente inventaron a Chávez cuyo legado ha durado 18
años hasta que les llegó la hora de la implosión producto de sus propios desaciertos y
fantasías revolucionarias.
LORENZO MENDOZA. El nuevo invento de los venezolanos es Lorenzo Mendoza, quien sin
ser político, sin haber abierto jamás la boca para decir que quiere ser presidente (y a lo mejor
jamás se presentará en una contienda política), que nunca ha estado en una actividad política
de calle, es el único que aparece cómodo en las preferencias de los venezolanos. Le lleva
una ventaja significativa a Nicolás Maduro. Es un fenómeno que tiene claras explicaciones:
los venezolanos quieren en este momento a alguien alejado de la confrontación política, a
alguien que este enfocado en la agenda del país la cual no es otra que la agenda económica
y de seguridad ciudadana, y si ese alguien además tiene un buen background en la
producción de bienes, alimentos, servicios, pues entonces bingo.
Para ser franco, en estos momentos los venezolanos están hastiados de los políticos, más no
de la política. Esta diferenciación es muy importante señalarla. Pero perciben que los
políticos actuales les han fallado, los perciben como excesivamente enfocados en sus
(legítimos por los demás) deseos de poder, que les han mentido, que llevan 5 años diciendo
que Maduro se va mañana, y bueno… paremos de contar. Esos errores se pagan en política,
nunca quedan inmunes al castigo de los electores. No olvidemos que los políticos tienen
mucho poder de decisión en la vida cotidiana de los ciudadanos; así como sus aciertos son
premiados, sus errores son castigados.
EL CHAVISMO. Hoy la revolución marxista-leninista colapsó, están desvariando, no logran
impulsar una iniciativa realizable y que vaya más allá de los sueños revolucionarios. El
chavismo es un movimiento que tiene aun mucho arraigo social y político, pero están
obligados a rehacer su juego, sus teorías políticas, sus estrategias. Pero esa es una tarea casi
imposible desde el poder. Ellos necesitan oxigenarse. Necesitan con urgencia depurarse de
la presencia de la inmensa camada de corruptos que crecieron a la vera del estado petrolero,
al igual que lo hicieron ayer con Acción Democrática y Copei, y ya vimos los resultados. Y es
que la corrupción es problema-país, no atañe exclusivamente a los chavistas.
El llamado chavismo se mantuvo a flote durante 12 años viviendo de la fantasía petrolera, la
cual financió todas las travesuras y desaciertos, hasta que bajaron los precios del petróleo yse descubre que jamás los venezolanos dejaron de ser pobres durante la revolución
socialista. Lo que sí había eran muchos pobres con dinero en la mano, producto de un
reparto irresponsable de los recursos que pertenecían a la nación y a las futuras
generaciones. Hoy, todos los niveles de cohesión social, económica y política están en rojo.
El país está al borde de un desenlace de consecuencias impredecibles. Además, así como la
oposición está en serios problemas, especialmente de liderazgo y organización, el chavismo
lleva una procesión fatal por dentro.
LA OPOSICIÓN. El estudio revela además que, de convocarse unas elecciones
presidenciales para los próximos meses, la oposición venezolana nucleada en torno a la MUD
estaría en precarias condiciones para participar. Veamos tres razones:
1. Los electores opositores que se han marchado del país están haciendo mucho peso en la
estructura de la votación opositora. Estamos hablando de mas de 2 millones de votos, en
medio de un escenario electoral donde ella oposición nunca ha llegado la barrera de los
8 millones de votos. Diríamos que la oposición ha tenido una merma de una cuarta parte
de su votación natural, como mínimo.
2. La oposición no cuenta actualmente con líderes ni partidos políticos (incluyendo los
inhabilitados y presos), lo suficientemente confiables para revertir la tendencia
abstencionista que tanto daño le está haciendo a los propósitos electorales de la
oposición. El líder opositor más confiable es Leopoldo López, quien está inhabilitado, y
tiene apenas 9 puntos porcentuales luego de haber estado en cifras superiores a los 20
puntos; el resto de los candidatos, el que más tiene no supera los 2 puntos. Y en un
escenario mas cerrado, con sólo los candidatos habilitados, los de más peso son Henry
Ramos y Henri Falcón, pero ninguno supera los 3 puntos, mientras Nicolás Maduro se
mantiene con 20 puntos duros. Obviamente, en todos los escenarios estaba incluido
Lorenzo Mendoza quien llevaba una ventaja abismal a los demás candidatos opositores y
a Nicolás Maduro. La situación se le complica a la oposición si Lorenzo Mendoza no es
candidato. Esto no significa que sea automática una derrota opositora, pero está sin duda
en serios problemas para ganar con una ventaja suficiente como para poder contrarrestar
las triquiñuelas gubernamentales que surjan en el proceso electoral, y además para
garantizar una mayoría sólida que permita niveles de gobernabilidad y gobernanza
imprescindibles para superar la severa crisis del país.
3. En la oposición están manoseando la idea de unas elecciones primarias, lo cual sería
suicida en este momento. Eso será una pérdida de tiempo, y un escenario para los
cuchillos largos. La convocatoria a unas primarias también revelarían que los dirigentes
opositores están ensimismados en sus intereses personales y no están actuando con
sentido de nación. Los venezolanos no son tontos, y lo perciben. Si todos los dirigentes
opositores tienen un alto nivel de rechazo en los venezolanos, entonces es
contraproducente hacer unas primarias para ver quién de los rechazados es el mejor,
cuando por el contrario debieran trabajar con urgencia para neutralizar ese rechazo, y
hacer que retorne la confianza en ellos.Está claro que la abstención de los venezolanos, luego de haber participado masivamente en
las elecciones parlamentarias de 2015, deviene no sólo del juego duro que ha desplegado el
gobierno desde entonces sino de los errores cometidos por la misma oposición. Revertir
esto en 60 días no es fácil. Pareciera que a la oposición se le están reduciendo
dramáticamente las opciones en esta hora donde no sólo está en juego el destino de unos
cuantos dirigentes o de partidos políticos sino de toda la nación. Quizás la opción más
práctica y consistente que les queda es que todos los actuales aspirantes pongan sobre la
mesa su renuncia temporal a sus aspiraciones y que, con sentido de políticos de nación,
desprendidos de toda ambición personal, busquen un candidato de consenso que
proyecte una buena imagen en el país y genere confianza para la superación de las
crisis económica y de seguridad ciudadana que es lo que más importa al 82% de los
venezolanos. Ese sería un excelente mensaje para restablecer la confianza en los venezolanos