18/10/2021
📣Como ya todxs sabemos a esta altura, esta semana tenemos elecciones estudiantiles de gremio y co-gobierno. A diferencia de las últimas tres elecciones, este año la Asamblea de Letras no presentará candidatxs a consejerxs departamentales, y es algo que quisiéramos referir al menos brevemente.📣
Como para todxs, el último año y medio fue duro también para la Asamblea. Como se vio en la experiencia de otras asambleas por carrera de nuestra facultad, el paso a la virtualidad de nuestras cursadas y actividades en general repercutió de manera contundente en estos espacios que tanto dependen del contacto, del entrecruzamiento entre compas y del encuentro espontáneo. En los cinco años de existencia que acumula hasta ahora, la Asamblea tuvo momentos de enorme crecimiento y otros de inquietante reflujo, pero de un modo u otro siempre garantizamos el recambio. Recambio que se da, por otro lado, casi de forma natural: siempre hay compas inquietxs que se interesan, bien por la política departamental, bien por las actividades que se pueden impulsar desde un espacio abierto como la Asamblea, o que eligen acercarse aunque sea para interiorizarse en algunas de las discusiones de la política universitaria y la militancia estudiantil. Ese es, creemos, el fuerte de la Asamblea: puede ser todo lo que sus participantes quieran que sea.
En el último año y medio no pudimos, sin embargo y lamentablemente, garantizar ese recambio que en circunstancias pre-pandémicas se daba con fluidez. No queremos redundar en este punto porque han sido experiencias groso modo universales: todxs sabemos lo duro que fue encontrarse sin salir de casa, y todxs vimos a las cosas sobrevivir o quedarse en el camino. La Asamblea no se quedó en el camino, pero ahora la tarea de quienes seguimos acá es, creemos, trabajar en darle fuerza y volver a constituirla como una opción de participación independiente para todx aquellx que quiera aportar.
En este tiempo pasaron cosas buenas y malas, felices y lamentables. Varixs de lxs compañerxs que impulsaban el espacio se recibieron, evento que celebramos con alegría y orgullo. Pero también ocurrió que estos dos años en el Departamento, en estas excepcionales condiciones, resultaron en mucho desgaste para nuestrxs consejerxs. Creemos que la representación estudiantil en el Consejo Departamental debe llevarse con responsabilidad y compromiso, y sabemos por experiencia que amerita iniciativa, energía y creatividad para intervenir en las discusiones, y sobre todo para hacer partícipe a la mayor cantidad de compañeres posible. Nuestrxs consejerxs siempre han ejercido sus cargos mandatadxs por la Asamblea, es decir, en un espacio donde podemos debatir y decidir en conjunto cada uno de los asuntos que nos involucran, de manera horizontal y abierta a cualquier estudiante. Con todas estas condiciones la Asamblea se ha comprometido en el pasado, pero es un compromiso que no podríamos garantizar en este contexto, y por eso es que decidimos no asumirlo y no presentar una lista en las elecciones de este año.
Sin embargo, no podemos dejar de comentar la situación que vive nuestra facultad de cara al período electoral que está a las puertas. La dificultad en el contacto con nuestrxs compañerxs y la imposibilidad del diálogo cara a cara afectaron notablemente nuestro trayecto de estudio, al mismo tiempo que produjeron una bajada importante en la actividad política de la universidad, que se verifica en la parcial desarticulación de espacios de participación independientes. Esta situación es alarmante para la salud del movimiento estudiantil, y fue aprovechada por la gestión de la Facultad de Humanidades para avanzar impunemente sobre los órganos de co-gobierno y tomar decisiones a espaldas del resto de la comunidad. En lo que a nuestro Departamento respecta, y avalada por la representación estudiantil de HxEP en el Consejo Académico, la gestión de Humanidades desoye sistemáticamente los reclamos del CAD de Letras por la distribución de los recursos y por la falta de sustanciación de los concursos que nos corresponden. Es importante recordar que estas reivindicaciones se desprendían de un exhaustivo análisis de planta realizado durante el año 2020, del que la Asamblea formó parte activamente y que buscaba reforzar los recursos de las materias de los primeros años y de aquellas que estaban en mayor desventaja. En esta misma línea, durante este año se llevó a cabo la modificación del reglamento de ayudantías estudiantiles sin que lxs estudiantes pudiéramos tomar parte en la discusión, a pesar de ser nosotrxs lxs más afectadxs por el nuevo reglamento. Estos ejemplos demuestran el manejo irregular de la gestión que, lejos de hacer más llevadera la situación difícil que atravesamos, aprovechó el escenario en beneficio de sus propios intereses.
Por último, queremos dejar en claro que la decisión tomada no implica en absoluto que la Asamblea deje de existir. Por el contrario, priorizamos en este momento el sostenimiento del espacio y su crecimiento. Seguimos creyendo en la participación estudiantil y en la organización en asambleas como una herramienta de construcción llena de potencial. Seguiremos llevando adelante actividades políticas, académicas y culturales que como estudiantes nos interpelan, y seguiremos de cerca la actividad en nuestro Departamento porque entendemos que nuestro compromiso con la política específica de nuestra carrera nos interpela en tanto estudiantes, no sólo en tanto consejerxs. Estamos segurxs de que a medida que recuperemos los espacios físicos y algunas formas de presencialidad, la Asamblea de Letras nuevamente se llenará de compañeres dispuestes a organizarse de manera democrática, colectiva, abierta y horizontal.
Llamamos a todes nuestres compañeres, de Letras y de las otras carreras también, a participar en estas elecciones. Es importante nuestra voz, y es importante que los espacios de representación los ocupen quienes estén dispuestxs a promover la democratización de las discusiones y los espacios de organización y participación estudiantil.