14/08/2026
Soberanía, desarrollo e inteligencia artificial: una charla para pensar la Patagonia y el país
Héctor González y Gustavo Monesterolo mantuvieron un encuentro con Juan Carlos Schmid en el que presentaron los avances del Nodo Industrial Patagonia Austral. La conversación recorrió los desafíos productivos de la región, las vías navegables, la soberanía, el trabajo argentino y también los interrogantes que plantea la inteligencia artificial para el mundo del trabajo y la sociedad.
En un clima distendido, pero atravesado por temas de enorme profundidad, el secretario general del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González, y Gustavo Monesterolo, de la Fundación Patagonia Tercer Milenio, mantuvieron un encuentro con Juan Carlos Schmid, referente de Dragado y Balizamiento.
La reunión permitió presentar el camino iniciado los días 16 y 17 de abril en Comodoro Rivadavia con la primera jornada del Nodo Industrial Patagonia Austral, concebido como un ámbito de diálogo y construcción de una agenda integral para el desarrollo productivo de la Patagonia.
González y Monesterolo explicaron que la propuesta parte de una concepción sistémica del desarrollo: ninguna transformación profunda puede producirse desde un único sector. Empresas, trabajadores, Estado, universidades, ciencia, tecnología y política necesitan encontrarse alrededor de objetivos comunes capaces de trascender las miradas sectoriales.
En ese marco, la conversación avanzó naturalmente hacia tres cuestiones estratégicas para la Patagonia: energía, transporte y economía del mar.
Schmid aportó allí la experiencia de un sector estrechamente vinculado con las vías navegables argentinas y puso el acento en una palabra que atravesó buena parte del encuentro: soberanía.
Hablar de puertos, dragado, balizamiento, hidrografía, transporte marítimo y comercio exterior no significa discutir únicamente infraestructura o negocios. Significa discutir quién controla herramientas estratégicas, quién desarrolla esas capacidades y qué lugar ocupan el Estado y los trabajadores argentinos.
La reflexión recuperó conceptos que Schmid viene planteando desde hace años: pensar las vías navegables desde una perspectiva soberana obliga a superar una discusión puramente económica para incorporar el trabajo argentino, el conocimiento técnico, la capacidad profesional y el control de actividades estratégicas para el país.
Desde allí, la charla abrió otro capítulo inesperado pero profundamente relacionado con el futuro del trabajo: la inteligencia artificial.
Schmid planteó los interrogantes que esta transformación tecnológica comienza a generar sobre las profesiones, el empleo y la propia organización de nuestras sociedades. La conversación abordó también la mirada de la Iglesia y las reflexiones papales frente al desarrollo de la inteligencia artificial, especialmente respecto de la necesidad de que el avance tecnológico permanezca subordinado a la dignidad humana y al bien común.
La tecnología puede modificar procesos productivos, acelerar transformaciones y abrir posibilidades hasta hace pocos años inimaginables. Pero detrás de cada innovación continúa existiendo una pregunta esencial: al servicio de quién y de qué proyecto de sociedad se coloca ese conocimiento.
Ese interrogante enlazó nuevamente la conversación con el espíritu del Nodo Industrial Patagonia Austral.
Porque discutir soberanía en el siglo XXI ya no significa solamente hablar de territorio o recursos naturales. También significa discutir energía, conocimiento, tecnología, infraestructura, vías navegables, capacidad industrial y trabajo.
El encuentro permitió además compartir los lineamientos del próximo Foro Energía, Desarrollo y Soberanía, que se realizará el 21 de agosto en Puerto Madryn, como continuidad del proceso iniciado en Comodoro Rivadavia.
Allí volverá a ponerse en discusión una pregunta que atravesó buena parte de esta conversación: cómo lograr que las enormes capacidades y recursos de la Patagonia puedan transformarse en industria, conocimiento, empleo y desarrollo para quienes habitan el territorio.
En definitiva, fue una charla sobre el presente, pero fundamentalmente sobre el futuro.
Un futuro en el que la soberanía no puede ser solamente una consigna.
Tiene que convertirse en capacidad para decidir sobre nuestros recursos, nuestro trabajo, nuestro conocimiento y nuestro propio desarrollo.