10/12/2025
Ante el desceso de Federico López las palabras de Jorge Mora Alfaro.Solo indicamos que Federico Lico era un estudioso de la Coyuntura .
La partida de un amigo siempre provoca una reacción de tristeza y de evocación de las múltiples vivencias compartidas a lo largo de los años. Federico López, Lico, como le llamábamos, llegó a Costa Rica, siendo guatemalteco, procedente de Chile, en los inicios de la década de los 70. El golpe de estado de 1973, con el cual se derrocó al Presidente Allende, le obligó a abandonar el país sudamericano. En esa época, Costa Rica brindaba acogida a numerosos centroamericanos en busca de refugio ante la persecución y el peligro corrido por sus vidas en sus países de origen. Una situación similar ocurrió con los ciudadanos chilenos, quienes fueron recibidos con solidaridad por la sociedad costarricense. Lico seguía estudios universitarios en Chile y se vio compelido a salir de ese país. Esa circunstancia nos hizo conocernos en la UCR. La apertura de la licenciatura centroamericana de Sociología, nos permitió a muchos jóvenes de la región, con el bachillerato en Sociología, seguir esa emergente carrera, dictada por un distinguido equipo de profesores nacionales e internacionales. Ahí establecimos una estrecha relación de amistad, abarcadora de diversas facetas, en respuesta a las múltiples inquietudes surgidas de las diversas y ricas situaciones vividas en los años 70, en nuestros países centroamericanos, en Latinoamérica y en el mundo. Como sociólogos en formación entendíamos la importancia de sentirnos partícipes de aquellos esperanzadores procesos, de tener información y posicionarnos ante cada acontecimiento social. La convivencia en la carrera con los estudiantes del resto de los países de Centroamérica y con las visiones diversas de nuestros docentes, contribuía al fortalecimiento de la visión internacionalista, cuyas bases se adquirían en las distintas agrupaciones políticas, en las cuales militábamos la mayoría de los estudiantes.
Lico, oriundo del departamento de Chiquimula, Guatemala, añoraba a su querida tierra. Con frecuencia preparaba deliciosos comidas chapinas, las que degustábamos en su mesa, en largas y entretenidas conversaciones. Entre las anécdotas compartidas, subordinadas, desde luego a su riesgosa actividad política en su país, recuerdo la de haber jugado fútbol con el Sacachispas, histórico club de la Chiquimula. Todos los hechos, trascendentes o intrascendentes, relatados en detalle y de la manera más ceremoniosa posible, para darle importancia, aunque no tuviera tanta. Su particular manera de contar chistes, hacían más amenos aquellos inolvidables ratos.
Unos años más adelante nos encontramos en la recién fundada Universidad Nacional, casa de estudios a la que brindamos muchos años de nuestras vidas, siendo parte muy activa de aquel proyecto de creación y posterior desarrollo de la Universidad Necesaria.
Lico es de esos amigos que enriquecieron nuestras vidas, con quienes compartimos ideales y luchas, cada uno defendiendo sus puntos de vista, aceptando sus equivocaciones y dispuestos a reemprender caminos. Querido amigo Lico, ese viaje emprendido por vos hoy, lo seguiremos inevitablemente todos. Hasta entonces, estarás presente en mi memoria, recordándote con el aprecio y el cariño de siempre. ¡Buen viaje, compañero!