03/11/2023
José Javier Álvarez Pacheco un estudiante de segundo año de la carrera de matemática en la Universidad de Costa RIca, él participó en Setiembre en la Competencia Iberoamericana Interuniversitaria de Matemáticas realizada en Brasil, en la cual obtuvo medalla de Plata, en la entrevista de hoy nos cuenta un poco sobre su experiencia.
-Cuéntenos un poco sobre el proceso de preparación para la CIIM, ¿Cómo era su rutina de entrenamiento?
Para prepararme para la CIIM, como quedaba ya relativamente poco tiempo para la competencia, intentaba resolver los problemas de los años anteriores y los de las listas que Edu y Oscar nos proporcionaron para práctica, y cuando había algo que no entendiera lo buscaba en internet y aprendía un poco sobre el tema, como autovalores y autovectores.
-¿Cuál ha sido el método de estudio qué mejor le ha servido para mantener el balance entre estudiar para los cursos universitarios y mantenerse entrenando para olimpiadas?
Como estábamos a inicio de semestre me enfoqué más en la CIIM. No tuve un método de estudio particularmente estructurado, aunque a futuro quiero tenerlo.
-¿Cuáles cambios siente que ha experimentado a nivel general en su vida desde que decidió participar en olimpiadas de matemáticas por primera vez
Llevo participando en olimpiadas desde niño, y estas me han ayudado muchísimo a interiorizar el uso de herramientas para resolver problemas, no quedarse con el simple usar fórmulas sino ser capaz de jugar con el problema, entenderlo mejor y de esa forma buscar soluciones. Desde el punto de vista personal, aprender a crecer en la incertidumbre de una competencia qué se define en tan solo 9 horas totales de examen, qué suena como mucho pero pasa muy rápido. Curiosamente, he aprendido a redimensionar su importancia, a entender que son experiencias que valen la pena tener, qué valen la pena luchar y estudiar buscando un buen resultado para representar bien al país y para dar gloria a Dios. Pero al mismo tiempo entender que mi propio valor no depende del todo de los resultados, ni siquiera del esfuerzo realizado, y que de las derrotas también se aprende montones.
- Cuéntenos sobre la competencia.
Creo que ha sido de las mejores experiencias que he tenido en una competencia. Fue muy bonito conocer Río, culturalmente no lo sentí tan aparte de Costa Rica. Toda la gente es muy amable. Fue también muy bonito la unión qué había en el equipo, porque en las competencias es curioso pero tu equipo es como tu familia mientras estás ahí, todos están siempre muy pendientes de todos. Además siempre es muy chiva conocer personas de otros países y compartir con ellos, aunque creo que en este aspecto pude haber hecho un mayor esfuerzo por conocer y aprender más. En términos de competencia los problemas muy bonitos, aunque fue difícil el no haber podido sacar ninguno con 10, hubo de todo, un poco de frustración, y de esperanza de que hice suficientes puntos para al menos un bronce, fue increíble la verdad que pudiese sacar plata con el progreso en los diferentes problemas.
-¿Cuáles han sido las lecciones o enseñanzas más importantes que le ha dejado esta competencia?
Que uno puede más de lo que piensa. Creo que es fácil caer en un pensamiento derrotista de compararse y pensar, estos tienen más experiencia que yo, o son de países donde siempre les va bien, pero con el tiempo y el esfuerzo y un poco de confianza y de creer en que se puede de verdad se puede llegar lejos. A mi me ayudo mucho el que durante los exámenes no me enfocara solo en el 1 y el 4, sino que también intenté mucho el 2 y 5 y un poquito el 3. Si yo hubiera ido pensando en que no valía la pena intentar algún problema pues posiblemente no habría obtenido plata o siquiera medalla. De hecho me arrepiento un tanto de no intentar el 6. También uno aprende a relativizar un poco los resultados. Ya después de las pruebas a decir, ya lo que pasó pasó y que pase lo que pase es bueno, y a buscar aprender de las victorias y las derrotas.
- ¿Qué le motiva a querer participar en olimpiadas de matemática?
Me encantan las matemáticas, son como un juego para mi de ir dialogando con los problemas, entendiéndose mejor hasta poder resolverlos. Me parece que me ayuda mucho a entender mejor los conceptos que aprendo en la carrera y a disfrutarlos más, también. Es también una forma de conocer y de darme a conocer en un futuro, de hacer currículum, y de aprovechar al máximo mis años de estudiante, conocer futuros colegas y ser un mejor futuro profesional
-¿Cuáles estrategias usa para manejar el estrés universitario y el de olimpiadas con el fin de mantener un equilibrio?
Es importante tener un orden de vida. Para mi es importantísimo tener como prioridad mi relación con Dios y que a partir de ahí todo tome su posición adecuada. Pues buscar tener tiempo de calidad con la propia familia, para los amigos, no aprender solo de mate sino también intentar crecer culturalmente con la lectura, con el estudio de otras cosas que no sean matemáticas. Buscar tener un cierto orden del día a día y estar dispuesto a sacrificar tiempo de mero ocio y cambiarlo por descanso más activo.
-¿Considera que su desempeño en la presente olimpiada tendrá alguna influencia positiva para los nuevos integrantes del equipo y futuras generaciones?
Me gustaría pensar que sí, aunque en definitiva, si sigo participando quiero tomar un rol más activo y organizarse también con todos los que quieran para seguir entrenando a lo largo del año y así llegar más lejos que antes matemáticamente.
-¿Con cuáles ideas consigue motivarse cuando el cansancio se hacen presentes?
Vale la pena luchar por hacer las cosas bien, y que hasta ese cansancio desde un punto de vista trascendente es fuente de crecimiento y señal de que se está trabajando. También no ignorar el cuerpo y darse cuenta cuando necesita descansar.
-¿Qué es lo más difícil de estar en olimpiadas de matemáticas?
Creo que es difícil no caer en un conformismo y seguir intentando avanzar más y más y crecer más y más. Claro que depende de las metas de cada persona, pero en mi opinión vale la pena buscar siempre empujar los propios límites y hacer todo de la mejor forma posible.
Ánimo y a seguir estudiando.