El Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) tiene en las escuelas normales el más noble antecedente de la herencia del pensamiento hostosiano El surgimiento de las Escuelas Normales se remonta al año 1880 con la creación de la Escuela Normal Preparatoria, honor con que nos distinguió el insigne educador Eugenio Maria de Hostos. La primera promoción de egresados se obtuvo
en el año 1884, con la graduación de sus seis primeros maestros graduados, entre los que se destacaron Félix Evaristo Mejía, Arturo Grullón y Francisco José Peynado. Un año mas tarde, en el 1881, se crea el Instituto de Señoritas, dirigido por Salomè Ureña de Henríquez, el cual funcionó hasta el ano 1893, reapareciendo en el 1896 bajo la dirección de las hermanas Pellerano de Castro. A partir del 1897, al referido Instituto le fue asignado el nombre de “Salomé Ureña”. En el año 1887 graduó las seis primeras Maestras Normales, entre ellas Catalina Pou, Leonor Maria Feliz, Ana Josefa Puello, Mercedes Laura Aguiar Luisa Osema Pellerano de Castro y Altagracia Henríquez Perdomo. Otras escuelas de formación de maestros creadas entre el 1881 y 1900 fueron: Escuela Perseverancia, en Azua de Compostela y el Instituto de Señoritas, en San Pedro de Macorís. Otro importante antecedente lo constituye la Ley 144 / 31, la cual establece el examen de Suficiencia en los Estudios de Magisterio. Se trata de una prueba de excelencia ofrecidas a maestros en servicio; la misma se ofrecía cada dos años. Mediante este misma Ley, se crearon las prácticas pedagógicas para estudiantes de Magisterio y las denominadas Escuela Primaria Anexa a la Normal, a la que también se le llamó Escuela Modelo. Para el cumplimiento de esta disposición en el 1938 se crearon las escuelas anexas de las correspondientes escuelas normales de la Capital y de Santiago.