01/08/2021
Las colmenas se organizan alrededor de una jerarquía muy predeterminada.🐝 Con obreras que ejecutan multitud de funciones, los zánganos cuya misión es aparearse con la reina👑, y esta última que está en la cúspide de la pirámide. Sobre la elaboración de la miel, son las propias abejas las que en época de floración🌷🌼🌸🌺🌻 recolectan néctar y polen, que posteriormente y ya dentro de la colmena se convertirá en miel🍯. Los apicultores se encargan de recogerla.
Pero su trabajo va mucho más allá y forman una especie de simbiosis con las abejas. Se encargan de cuidarlas y proporcionarles todo lo necesario para salvaguardar la vida de la colmena. Desde alimento para aguantar al invierno, hasta medicamento para soportar a patógenos letales como la “varroa destructor”, un ácaro letal para ellas.
Una vez llega la miel artesanal y natural al tarro 🍯y está lista para su consumo es un alimento que aporta numerosos beneficios. No sólo alimenticios, ya que el campo de la cosmética encuentra en la miel un aliado para algunas manchas hepáticas o causadas por la exposición solar.
La composición de la miel está constituida por un alto contenido en glucosa y fructosa. Y también por hidratos de carbono. Es un alimento alcalino que no suele causar problemas de asimilación en personas con disfunciones digestivas. Y es muy ventajosa para aportar energía y vitalidad, así como, para prevenir enfermedades cardiovasculares, insomnio o estreñimiento.
Hay muchos tipos de miel dependiendo de dónde proceda: multiforal, monofloral, miel de bosque o miel de mielato. Y se puede encontrar como un producto único o en otro tipo de alimentos. También hay varias opciones de consumirla. Y esta no es la única sustancia que producen las abejas, también está el propóleo y la jalea real, que se utiliza para alimentar a las reinas.
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