14/04/2025
Elecciones 2025
Durán, Guayas
Alba Esther Zambrano Chavez
Redactora
Entre paraguas, bolones y cédulas en mano, la jornada electoral del 13 de abril en Durán se vivió con orden, vigilancia y esperanza. La lluvia solo fue un detalle en una mañana que dejó mucho más que votos.
Desde antes de las 06:00 de la mañana, con llovizna y el cielo aún gris, los alrededores de la Unidad Educativa Naval Amazonas comenzaron a activarse. Los miembros de las juntas receptoras de voto llegaron puntualmente a organizar el material electoral, que ya había sido ubicado desde el día anterior. La presencia policial y militar también fue temprana, asegurando el control del ingreso y el orden del recinto.
Afuera, a pesar del clima, ya se encontraban personas ofreciendo servicios de plastificación de documentos, vendedores informales. Con sus puestos improvisados bajo paraguas, se preparaban para una jornada larga. “Con lluvia o con sol, uno tiene que ganarse el día”,
expresó Don Efrén, vendedor de dulces que trabaja cada jornada electoral.
Pasadas las 07:15, se dio la apertura oficial al voto. La primera novedad que sorprendió a los electores fue el riguroso control de identidad. Los miembros de mesa solicitaban a cada votante mostrar su cédula y permitir una revisión visual para verificar que el rostro
coincidiera con la fotografía del documento. “Me pidieron quitarme los lentes para ver bien mi foto. Al principio me incomodó, pero me pareció responsable”, comentó Jacqueline, votante habitual.
Otra medida destacada fue la prohibición del uso de celulares y dispositivos electrónicos durante el sufragio. Los militares y miembros de mesa repetían la instrucción antes de que
el ciudadano se acerque a la urna. Algunos, por costumbre, llevaban el teléfono en la mano, pero debieron guardarlo antes de votar.
08:30 a 12:00 – El flujo de personas fue intermitente por la lluvia, pero constante. Muchos adultos mayores llegaron temprano. Se mantuvo la prohibición del uso de celulares dentro
del recinto, especialmente al momento de votar. Varios electores fueron advertidos y se les pidió guardar sus teléfonos antes de acercarse a la urna.
13:00 a 15:30– A medida que el clima mejoró, aumentó la presencia de votantes. La jornada se mantenía tranquila. Algunos votantes llegaban por turnos de trabajo, otros simplemente porque preferían “evitar el sol de la tarde”, como expresó un joven que sufragó con su
madre.
16:30 en adelante – En la última hora, llegaron los “atrasados”: personas corriendo, preguntando por su mesa, incluso algunas que se habían confundido de recinto. A pesar de la prisa de algunos, el ambiente seguía siendo respetuoso. La mayoría de votantes lograba
emitir su sufragio antes del cierre.
17:00 – El cierre oficial de las urnas se realizó con normalidad. Los miembros de mesa iniciaron el proceso de conteo en presencia de delegados políticos y bajo custodia militar.
El artículo 118 del Código de la Democracia establece que el voto en Ecuador es obligatorio, universal, directo y secreto. Asimismo, prohíbe el uso de dispositivos electrónicos en el acto
de votación. Este domingo, tanto el control de identidad como la restricción del uso de celulares fueron aplicados estrictamente, como medidas clave para garantizar la transparencia del proceso electoral.
La jornada electoral en Durán no solo fue un deber cívico, fue una muestra de compromiso.
Desde el personal electoral hasta los vendedores en la calle, todos fueron parte de un día donde se renovó la esperanza. Porque incluso entre la lluvia y las filas, lo que más se respiró fue fe: fe en que el voto aún puede cambiar el rumbo del país.