09/09/2022
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En Manabí se cumple otra batalla por la libertad estética. Los primeros días de de agosto, la madre de un estudiante de 13 años, del colegio Juan Montalvo de Manta, presentó una acción de protección, luego de que las autoridades de ese plantel le hicieron conocer que, según el Código de Convivencia, su hijo debía cortarse su cabello. Un mes después, la Unidad Judicial de Manta negó la acción de protección; entonces surge la pregunta: ¿los códigos de convivencia están por encima de la Constitución?
La libertad estética está garantizada en la LOEI y en el artículo 21 de la Constitución que dice: “Las personas tienen derecho a construir y mantener su propia identidad cultural, a decidir sobre su pertenencia a una o varias comunidades culturales, y a expresar dichas elecciones; a la libertad estética”.
¿Qué es la libertad estética? Es el derecho que faculta a toda persona a manifestarse o lucir exteriormente de acuerdo con sus gustos personales, convicciones o ideologías, sin que por ello sea sujeto de discriminación en ningún ámbito público o privado. Es decir, por nuestro aspecto físico no nos pueden sacar de clases u obligarnos a acciones que afecten nuestro cuerpo.
El desarrollo de la personalidad, las identidades y expresiones culturales, religiosas o políticas no deben ser sujeto de discriminación dentro de las instituciones educativas, no deben continuar los códigos de convivencia que no cuenten con la opinión del estudiantado, es deber de las autoridades involucrar al consejo estudiantil y otras instancias para que esté presente la voz de los estudiantes.
Hace diez años todavía se expulsaba a las estudiantes embarazadas por ser “mal ejemplo”, lo cual totalmente discriminatorio, eran impedidas de continuar sus estudios por embarazos, en muchos casos no deseados.
La organización estudiantil necesita pelear no solo por infraestructura y calidad en la educación, también por los derechos de las y los estudiantes a no ser discriminados, su estética, orientación sexual, género, condición económica o etnia no deben ser razones para privarlos de la educación, que es un derecho humano. Necesitamos denunciar todo acto discriminatorio en nuestras instituciones, cambiar el código de convivencia y que se entienda que no se puede poner a la juventud en el dilema de escoger entre la educación y la libertad estética.
Artículo de la prensa revolucionaria En Marcha
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