02/06/2026
BRUTAL PODA DE ARBOLADO EN LA AVENIDA FERNANDEZ VALLEJO, EN TORRELAVEGA
Después de recibir varias quejas de vecinos, hemos comprobado la radical poda de alrededor de 200 ejemplares de aligustre (Ligustrum japonicum), en la Av. Fernández Vallejo de Torrelavega, que han perdido en este mes de mayo la mayor parte de sus ramas, que es una acción del equipo de gobierno municipal que sorprende pues no estamos en época de podas.
Si consultamos el Plan de Gestión de Zonas Verdes, (PGZV), aprobado en el año 2021 por el mismo bipartito que gobierna en la ciudad, se cita: “La cobertura arbórea se incrementará mediante la utilización de especies de mayor volumen de copa y tamaño y promoviendo la ausencia de podas en árboles que, por su emplazamiento, lo permitan.
El objetivo es alcanzar la formación de copas naturales o naturalizadas, incrementando su volumen. Como media, se deberá alcanzar en la ciudad la cobertura arbórea mínima del 20%”. (Apartado 2.4 Cobertura arbórea).
“Las nuevas tendencias, cimentadas en una observación y una comprensión científica del desarrollo de los árboles, indican que debe conservarse el porte natural.
La conservación del porte natural implica por sí solo un gran aumento de la longevidad de los árboles, prolongando y potenciando en el tiempo todos los beneficios derivados de los mismos y reduciendo los costes de inversión y mantenimiento
Por tanto, las labores de poda deben quedar muy restringidas con respecto a la práctica habitual a la que todavía muchos gestores están acostumbrados. En los árboles de nueva plantación esto equivale a limitarse a realizar únicamente podas de formación y podas de mantenimiento, para eliminar ramas secas o rotas, sin variar el volumen o forma de la copa”, (Apartado 5.5.3. Podas)
De lo que se deduce que las podas realizadas no encajan con los objetivos del PGZV.
Además es de reseñar que en el mes de mayo las aves silvestres están en pleno período de reproducción, con las crías en los nidos, quedando afectados un número indeterminado de nidos con esta drástica acción; es evidente la inoportunidad de estas podas y la grave repercusión sobre la biodiversidad de nuestro municipio.
También es de reseñar que, con las podas citadas, la sombra que proporcionaban los dos centenares de árboles, ha desaparecido privando a los ciudadanos de espacios más frescos y saludables, agravando el efecto de “isla de calor” en nuestra ciudad, dentro del contexto de cambio climático que padecemos.
Estamos en una época anormalmente cálida, batiendo records de temperaturas, en que los ciudadanos buscamos desesperadamente espacios de sombra para desplazarnos por la ciudad. Como nos cuenta una vecina: “es terrible, sin sombra, mueres por esa avenida…”. Espacios de sombra que no se recuperarán, al menos, en todo el verano de 2026, en la Av. Fernández Vallejo.
A lo que hay que añadir que esta acción de podas generalizadas viene a agravar la situación de contaminación ambiental detectada por nuestro colectivo, con las sondas colocadas en noviembre de 2025 en los entornos de 16 centros escolares del municipio y que arrojaron datos preocupantes: 7 de esos centros superaron los 20µg/m³ de NO₂, que es el límite que marca la UE y todos los centros escolares rebasaron el límite marcado por la OMS de 10µg/m³ de NO₂.
Es clara la improcedencia de estas podas que incumplen el PGZV, vienen a deteriorar la integridad del arbolado, reduciendo la biodiversidad en los espacios urbanos, acentúan los índices de contaminación y ponen en riesgo el bienestar de los ciudadanos.
El arbolado urbano no es un elemento ornamental prescindible, sino una infraestructura verde esencial que presta servicios ecosistémicos indispensables. Su protección, mantenimiento y adecuada planificación son una inversión estratégica para construir ciudades más saludables, resilientes y sostenibles.