29/10/2026
Hoy nos hemos unido toda la comunidad universitaria de Comillas para poner en el centro nuestro dolor y nuestra incomprensión ante el accidente ferroviario de Urda. También nuestra solidaridad y nuestro cariño hacia las víctimas, sus familiares y amigos.
Hemos compartido una oración y unos minutos de silencio. Hemos puesto lo que sentimos en manos de quien sabe acogerlo todo, también nuestras preguntas, nuestra rabia y la contradicción que vivimos cuando buscamos esperanza en medio del dolor.
Le hemos pedido que cuide de los heridos y sostenga a quienes afrontan la pérdida de alguien querido. Que encuentren compañía para atravesar estas horas y personas con las que puedan llorar, hablar o permanecer en silencio.
Creemos en un Dios de vida. Un Dios que ama a cada persona, conoce su nombre y acoge su historia entera. A Él le hemos confiado a quienes han fallecido, con la esperanza de que los reciba en su abrazo y les dé descanso y paz.
Jesús también lloró la muerte de su amigo Lázaro. Por eso podemos acercarnos a Él con lo que nos cuesta entender, con nuestra tristeza y con la fe que hoy alcanzamos a tener.
Y le hemos pedido que nos enseñe a acompañar. A tener paciencia con el dolor de los demás, a ofrecer nuestra ayuda y a seguir cerca cuando pasen los días. Que ese cariño que hoy hemos compartido encuentre también su sitio en lo que hagamos mañana.
Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.