11/04/2026
Antes de ser reconocido como el primer Gran Maestro de la Gran Logia Unida Mexicana, José Manuel Muñoz era una figura central en la vida literaria, periodística y catedrática de Veracruz, como lo refiere Salvador Diaz Mirón en el libro “El Lisiado Trágico” de la autoría del VH Jose Manuel Benítez Lopez y los libros de actas de nuestra GLUM.
La prensa de finales del siglo XIX en el puerto era un campo de batalla ideológico donde se forjaban las reputaciones de los líderes sociales. Muñoz formó parte de una generación de escritores, catedráticos y periodistas que veían en la palabra impresa un medio de instrucción cívica y de crítica al poder arbitrario.
Su participación en la revista literaria “La Sensitiva” es un testimonio de sus vínculos con la intelectualidad de la época. En esta publicación colaboró con figuras de la talla de Salvador Díaz Mirón, Gonzalo Migoni, José Luis Prado, Rafael de Zayas Enríquez y Miguel Reyes Torres. La asociación con Díaz Mirón es particularmente relevante, ya que el poeta, conocido por su temperamento combativo y su rigor estético, compartía con Muñoz no solo el espacio editorial, sino también una visión del honor y la libertad que se trasladaría a sus actividades masónicas.
En La Sensitiva, Muñoz contribuyó a un clima cultural donde el romanticismo y el liberalismo se entrelazaban para proponer una nueva identidad para el ciudadano veracruzano. Más allá de la literatura, Muñoz ejerció un periodismo político de alto impacto. Junto a Miguel Reyes Torres, redactó el periódico La Opinión del Pueblo, una publicación que se distinguió por su valentía al atacar la administración del general Luis Mier y Terán, gobernador de Veracruz.
El Gran Maestro José Manuel Muñoz, era integrante de la Gran Logia Simbólica Independiente Mexicana, que al fusionarse con la Gran Logia del Estado de Veracruz el 25 de diciembre de 1885, dan origen a la actual Gran Logia Unida Mexicana y de Libres y Aceptados Masones del Gran Oriente de Veracruz.
Al asumir la Gran Maestría, José Manuel Muñoz se enfrentó al reto de dotar a la nueva institución de una estructura legal y litúrgica sólida. La masonería no solo requiere de voluntad, sino de un ordenamiento que garantice su supervivencia a través del tiempo. Muñoz se apoyó en los "Ordenamientos Legales" que rigen la orden, tales como las Grandes Constituciones de 1762 y 1786, adaptándolas a la realidad de la República Mexicana.
Uno de sus primeros actos fue la definición de los rituales que se practicarían en la jurisdicción. Inicialmente, la Gran Logia Unida Mexicana adoptó un ritual de "Antiguo Gremio" (1886), que buscaba rescatar la pureza de la tradición masónica antes de las distorsiones que algunos autores, como el Dr. Vicente Antonio de Castro, habían introducido en la región.
La insistencia de Muñoz en el rigor ritualístico tenía un objetivo claro: asegurar que cualquier masón iniciado en Veracruz pudiera ser reconocido en cualquier logia regular del mundo, desde Nueva York hasta Londres.
y
Confederación Masónica Interamericana - CMI
Grandes Logias Regulares
United Grand Lodge of England