23/09/2026
La democracia no siempre cae, aveces se vacía.
El Global State of Democracy 2026 de International IDEA muestra un fenómeno menos visible que un quiebre democrático abrupto: la estagnación y el deterioro gradual de las instituciones que sostienen la democracia.
En 2025, el 81 % de las mediciones país–factor no registró cambios significativos. Sin embargo, cuando hubo cambios, fueron más frecuentemente negativos: 57 % de los países experimentó un deterioro en al menos un factor democrático, frente a un 32 % que registró avances entre 2020 y 2025.
El problema se vuelve particularmente visible en el Estado de derecho, la categoría con peor desempeño global: 71 países fueron clasificados como de bajo desempeño, mientras que 29 registraron un deterioro en esta dimensión en 2025.
Y existe otra conexión fundamental: democracia, instituciones y conflict. En 2025 se registraron 65 conflictos violentos, el número más alto desde 1946, incluidos 8 conflictos interestatales. El informe señala que los contextos caracterizados por procedimientos democráticos formales, pero con competencia política limitada y derechos poco exigibles, presentan mayores niveles de conflicto que las democracias consolidadas o las autocracias consolidadas.
La cuestión, por tanto, no es únicamente si existen elecciones.
Es si existen instituciones capaces de limitar el poder, proteger derechos, representar intereses, procesar conflictos y generar mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
Porque una democracia puede conservar sus urnas mientras pierde, poco a poco, los mecanismos que hacen que esas urnas tengan significado.
Fuente: International IDEA, The Global State of Democracy 2026: Democracy in an Age of Conflict.