17/09/2026
El Álamo
Niños Héroes de Chapultepec: mitos y realidades.
J. Alfredo Sánchez Grajeda
No son pocos los expertos que aseguran que muchas de las historias en torno de personajes, reales o ficticios, y que se cuentan en los libros de texto, fueron elaboradas para crear símbolos nacionales.
Hay que decir que los llamados “Niños Héroes de Chapultepec” sí existieron, pero debemos aclarar primero que no eran tan niños. Sus edades fluctuaban como sigue: Juan Escutia 20 años; Juan de la Barrera 19 años; Agustín Melgar 18 años; Fernando Montes de Oca 18 años, Vicente Suárez 14-17 años, y Francisco Márquez 13-14 años. Llamarles “niños” tiene más que ver con la intención de causar impacto en el mítico símbolo nacional que con la real definición de lo que es un infante, adolescente o mayor de edad en tiempos actuales.
El 13 de septiembre de 1847, las tropas del ejército de los Estados Unidos, con motivo de la guerra con México, avanzó por las faldas del cerro de Chapultepec, donde se enfrentó primero a alrededor de 600 soldados mexicanos al mando del Teniente Coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, y que conformaban el llamado “Batallón de San Blas”, el cual negó a rendirse y combatió hasta la muerte, cayendo ante la superioridad numérica del ejercito de los Estados Unidos.
En el castillo de Chapultepec, como sede del Colegio Militar, al mando de aproximadamente 250 hombres estaba el General Nicolás Bravo, además de 49 cadetes del colegio militar, a los cuales se les exentó de combatir. Entre ellos también se encontraba el cadete Miguel Miramón, con 14 años de edad, y quien llegara a ser el presidente más joven de México. Fue precisamente Miguel Miramón quien mencionara a sus seis compañeros caídos en la Batalla de Chapultepec, durante un mensaje patriótico con motivo del aniversario de la Independencia, el 16 de septiembre de 1851.
Miramón rompió el silencio institucional y nombró explícitamente a seis de sus compañeros caídos en el Castillo de Chapultepec cuatro años antes: Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan de la Barrera, Juan Escutia y Vicente Suárez, consolidando el origen de lo que hoy conocemos como el mito y la historia de los Niños Héroes.
La escena más conocida de los Niños Héroes en la historia nacional señala que Juan Escutia se envolvió en la bandera mexicana y se lanzó desde lo alto del Castillo para evitar que fuera capturada por las tropas estadounidenses. La bandera mexicana de Chapultepec sí cayó en manos estadounidenses y no la dejaron en el Castillo, sino que la capturaron y se la llevaron como trofeo de guerra, permaneciendo bajo custodia de la Academia Militar de West Point. Fue mediante un gesto de fraternidad del presidente Harry S. Truman que, el 13 de septiembre de 1950, 103 años después, fue devuelta a México junto a varias banderas y estandartes mexicanos que habían sido capturados durante la guerra. Por tanto, la versión de que Escutia tomó la bandera y consiguió salvarla lanzándose con ella no encaja bien con lo que sabemos del destino de la bandera. Lo cierto e irrefutable es que Juan Escutia murió durante la batalla de Chapultepec. Tampoco está demostrado que simplemente haya sufrido una caída accidental, o que haya sido arrojado después de ser herido.
Como en todas las leyendas existen también las ironías históricas. En el tema de los Niños Héroes decir que todo ha sido un invento se antoja demasiado simplista. Los seis jovencitos, no todos cadetes, sí existieron y también murieron en una encarnizada y desigual lucha. De los demás cadetes y personal militar se sabe que algunos también murieron, haya sido en combate o en hospitales, posteriormente. La mayoría fueron capturados y el resto huyó.
La memoria nacional concentró el sacrificio colectivo del cerro de Chapultepec en seis figuras y convirtió sus muertes en una historia ejemplar, lo cual ha sido perfectamente válido para efectos de identidad nacionalista, sin embargo, a estas alturas del siglo XXI, la imprecisión histórica aceptada con el pretexto de la magia patriotera en este estado de globalización de la inteligencia artificial nos confronta con nuestro deseo de crecimiento y desarrollo cognitivo.
El mito de los Niños Héroes está construido sobre un acontecimiento histórico real, con mitos y realidades de muchos más que seis jóvenes. Es la historia de sacrificio de jovencitos que murieron mientras se cultivaban para defender y construir la patria mexicana, y podemos dudar de la historia oficial, pero jamás podríamos regatear de ese heroísmo llevado al sacrificio, y que cada 13 de septiembre los mexicanos evocamos con gran orgullo y espíritu nacionalista.
FUENTES:
https://www.inah.gob.mx/index.php/foto-del-dia/la-gesta-heroica-de-chapultepec-en-1847-los-ninos-heroes
https://www.inah.gob.mx/defensa-en-tiempos-de-invasion-batalla-de-chapultepec-y-los-ninos-heroes
https://www.gob.mx/defensa/documentos/13-de-septiembre-de-1847-gesta-heroica-de-chapultepec
https://unamglobal.unam.mx/global_revista/los-ninos-heroes-entre-la-historia-y-el-mito-2-2