21/08/2026
El 20 de agosto de 1877 nace Rodolfo Mondolfo Senigallia, Ancona, Marcas, Italia. “La importancia que tiene la idea de la cultura en las corrientes filosóficas contemporáneas, donde ha determinado la formulación de una particular doctrina que se denomina Filosofía de la Cultura, nos lleva a fijar la atención en los antecedentes que esta doctrina puede haber tenido; y entre ellos debemos reconocer como de particular importancia los que pertenecen al Renacimiento italiano. Ha sido el Renacimiento en Italia el período de máximo resplandor espiritual, que puede hacer recordar al llamado «milagro griego». Ha sido en efecto su resplandor comparable al florecimiento del pensamiento filosófico y científico en Grecia; y aun cuando sobrevino la decadencia y el fin de esta época en Italia, debido a la pérdida de la libertad de pensamiento, quedó sin embargo la herencia transmitida a otros países de Europa, la que determinó el desarrollo ulterior de la ciencia y filosofías modernas. Acerca de la idea de la cultura, podemos distinguir previamente el doble sentido que tiene la palabra cultura, en relación con el individuo y en relación con la colectividad y la tradición histórica humana. En relación con el individuo, cultura significa la suma de conocimientos que adquiere cada uno mediante el estudio; en relación con la colectividad humana significa toda la creación del mundo de la historia, que se sobrepone y se contrapone de cierta manera a la naturaleza. Frente a la naturaleza, que significa todo el conjunto de las realidades independientes del hombre, la cultura comprende todo el conjunto de las creaciones del hombre; todo esto que constituye lo que se llama mundo humano: la sociedad, el derecho, el estado, las costumbres, el lenguaje, las letras y las artes, la ciencia, los mitos, la religión, la filosofía, etc., toda esta creación tan compleja que la humanidad ha formado durante toda su historia, todo esto se comprende y se sintetiza en el nombre de cultura. La filosofía de la cultura por lo tanto tiene como fundamento propio la idea del poder creador del espíritu humano; reconoce en esta creación de una realidad que está fuera de la naturaleza y por encima de ella un carácter eminentemente espiritual que, sin embargo, se traduce en una realización objetiva, y por eso, puede también denominarse con el nombre, usado por Hegel, de «espíritu objetivo».”. Mondolfo, Rodolfo, Figuras e ideas de la filosofía del Renacimiento. "