09/10/2026
Les compartimos la reseña de Carlos Antaramián sobre el libro "En la tierra todo pasará y también en Medio Oriente". Nos vemos este domingo a las 7:15 PM para su presentación en la Feria Internacional del Libro Zócalo Ciudad de México
En la tierra todo pasará… y también en Medio Oriente
Carlos Antaramián
9 de octubre de 2026
Cuenta una célebre leyenda persa que un shá solicitó a los sabios de su corte un lema único, capaz de servir tanto para la tristeza como para la alegría; la respuesta fue una sentencia de aparente sencillez: “esto también pasará”. Esta máxima sobre la naturaleza efímera y transitoria de las emociones, los imperios y las posesiones humanas -presente también en los textos bíblicos y en el pensamiento sufí- articula la premisa filosófica del más reciente libro del historiador, sociólogo y polímata mexicano Carlos Martínez Assad: En la tierra todo pasará… y también en Medio Oriente.
La evocación de este aforismo no opera como un consuelo pasivo ni como un analgésico frente a la devastación, sino como un mantra trágico. Saber que el horror es impermanente no borra la brutalidad del tránsito: es un texto que duele leer porque retrata el sufrimiento humano en su inmediatez más desgarradora.
La obra se sitúa en el complejo terreno de la “historia del tiempo presente”. Ante la vertiginosa aceleración de acontecimientos cuyo desenlace es imposible prever, Martínez Assad recurre al seguimiento sistemático de más de veinte diarios internacionales en múltiples lenguas a lo largo de más de diez años, apoyado por el Seminario Universitario de las Culturas del Medio Oriente (SUCUMO) y los investigadores Yolotl Valadez Betancourt y David Ordaz Bulos. El resultado es una monumental cartografía crítica que rinde tributo al periodismo de investigación como la principal herramienta de análisis frente al caos geopolítico que contribuye a entender este “embrollo oriental” en su densidad histórica, política y cultural.
Dividida en cuatro grandes capítulos y respaldada por un exhaustivo dossier a posteriori, la obra inicia desmantelando uno de los grandes mitos historiográficos de Occidente: “La falsa idea de una paz prolongada”. Martínez Assad demuestra que el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial nunca estuvo en verdadera paz; desde las conflagraciones de Indochina, Argelia y Suez hasta los conflictos árabe-israelíes, la desintegración de Yugoslavia, Irak, Afganistán, Siria y Ucrania, la violencia ha sido una constante.
Esta inestabilidad incesante ha engendrado el fenómeno social más grave del siglo XXI: la crisis migratoria global. El autor documenta cómo el mar Mediterráneo se ha transformado en un cementerio que cobra miles de vidas al año -lo mismo podemos decir de la cicatriz que separa a México de EE.UU. -, mientras campos de refugiados como el de Moria, en la isla de Le**os (Grecia), son rebautizados por sus propios habitantes como “El Infierno”. Frente al flujo de desplazados que huyen del hambre, la miseria y los conflictos, los países de tránsito han respondido con la construcción de muros de arena y alambre (en Argelia, Marruecos, Turquía, EE.UU., Hungría e Israel) y un preocupante rebrote de xenofobia e islamofobia que buscan contener la llegada de los migrantes, a quienes a menudo se les trata como invasores o “bárbaros”.
Al avanzar hacia el Capítulo II, “Las representaciones de la guerra”, el texto examina la manipulación de la historia y la religión para justificar agendas expansionistas. Destaca allí el análisis del neo-otomanismo de Recep Tayyip Erdogan en Turquía -cuyo acto más simbólico fue la reconversión de la antigua basílica de Santa Sofía en mezquita en julio de 2020, revirtiendo el decreto laico impuesto por Atatürk en 1934-, la descomposición institucional de Líbano tras la trágica explosión del puerto de Beirut en 2020, y el sangriento episodio de Nagorno-Karabaj (2020-2022), donde la ofensiva de Azerbaiyán provocó la limpieza étnica y el exilio forzado de más de 100,000 armenios.
El núcleo de mayor peso ético del libro se concentra en los capítulos III (“Aceptar y volverse parte del infierno”) y IV (“Un mundo en guerra”). Tomando como punto de inflexión los ataques de la organización islamista de Hamas del 7 de octubre de 2023, Martínez Assad analiza la respuesta militar del gobierno ultraderechista de Benjamin Netanyahu. A través de la aplicación sistemática de la “doctrina Dahiye” -el uso de una fuerza desproporcionada para arrasar la infraestructura civil y generar un efecto disuasivo-, como lo vemos diariamente en los medios masivos de comunicación la Franja de Gaza ha sido reducida a montañas de escombros.
Los estudiosos del Genocidio siempre acentúan que es necesario comprender los procesos genocidas para detenerlos, sabemos mucho del Holocausto, del genocidio armenio, del de Srbrenica y a pesar de ello la sociedad internacional no pudo detener lo que pasó en Ruanda, ni lo que está pasando en Gaza, pero eso no impide la urgencia por conocerlos, describirlos, narrarlos. No podemos mantener silencio ni permanecer neutrales. La neutralidad ES una postura política que debemos combatir. Si Rafael Lemkin viviera, el jurista que acuñó el término “genocidio” en 1943, sin duda reflexionaría y escribiría sobre esos colonos israelís que se sentaban desde las colinas, y celebraban, los bombardeos en Gaza, como si eso fuera parte de un show macabro. Los crímenes contra la humanidad no pueden ser un show. Martínez Assad utiliza múltiples voces -desde tribunales internacionales y exdiplomáticos europeos, hasta periodistas y organizaciones del propio Israel- para sostener y legitimar que las acciones desproporcionadas en la Franja de Gaza alcanzan la categoría de genocidio.
El trabajo de Martínez Assad desvela también las nuevas dimensiones de la conflagración. Se documenta la desproporción económica de la destrucción (donde armar la ofensiva cuesta inmensamente más que los 17,000 millones de dólares calculados para la reconstrucción de Gaza), el agotamiento del suministro mundial de TNT, y episodios de terrorismo de Estado cibernético como la Operación Grim Beeper de septiembre de 2024 (la detonación masiva de beepers y walkie-talkies en Líbano y Siria). Este pasaje alcanza una escalofriante nota cuando el autor registra cómo, en febrero de 2025, Netanyahu regaló a Donald Trump una réplica en oro de uno de esos beepers explosivos con la leyenda sarcástica “Presione con ambas manos”.
A modo de síntesis geopolítica, Martínez Assad plantea cuatro posibles escenarios para el futuro de Medio Oriente: La guerra permanente (el más probable): Ocupación prolongada del norte de Gaza, confinamiento de desplazados en el sur, expansión del conflicto hacia Líbano e Irak, y mantenimiento de una guerra de guerrillas por parte del “Eje de la Resistencia”.
El Gran Israel (probable): Expulsión paulatina de la población palestina hacia el Sinaí o Jordania, ocupación de las costas de Gaza por colonos judíos, y confinamiento de la población restante en enclaves tipo bantustanes sin soberanía real.
El Gran Oriente (poco probable): Configuración de un bloque islámico liderado por la Turquía neo-otomana de Erdogan en alianza con países del Golfo para frenar el expansionismo israelí.
La solución de los dos Estados (el menos probable): La salida institucional basada en las fronteras de 1967, imposibilitada en la práctica por la falta de voluntad política de las potencias y el avance irrefrenable de los asentamientos de colonos.
En la tierra todo pasará… y también en Medio Oriente culmina con una severa advertencia sobre la degradación moral del orden internacional y la fragilidad de la democracia, recordando con Amin Maalouf la necesidad de defender las libertades sin asfixiarlas en nombre de la seguridad.