05/07/2017
Calendario mitológico de la Edad Media.
Una mitología se inscribe generalmente en un calendario que marca el compás de las celebraciones y las conmemoraciones sagradas. Evidentemente, la mitología medieval no fue una excepción a la regla, sobre todo si se considera su estrecha imbricacion en la mitología carnavalesca.En efecto, el calendario litúrgico cristiano solo consiguió alcanzar plena eficacia cuando (en el primer concilio de Nicea) se estableció la primera regla de la conmemoración pascual, que tomaba en consideración los ritos lunares y el equinoccio de primavera. En realidad se trataba de crear un dispositivo que permitiera hacer calzar el tiempo cristiano en el tiempo religioso del paganismo europeo. Una señal de ello es que el periodo Carnaval-Cuaresma-Pascua constituía el corazón del dispositivo religioso de la edad media, en lugar en donde aun se puede analizar claramente la infiltración del cristianismo en el paganismo y viceversa.
El Carnaval corresponde a un tiempo ordenado predeterminado; pertenece a lo que Mircea Eliade llama el "Gran tiempo", es decir el tiempo fundador, el de los "orígenes" que vio emerger los mitos y las cosmogonías.
Contrariamente a una idea muy difundida, no hay que reducir el Carnaval únicamente al periodo que precede a la Cuaresma, es decir, el tiempo que separa a la Navidad del miércoles de Ceniza. como lo indican generalmente los diccionarios (por ejemplo: el Godefroy en el articulo carnaval precisa: "periodo destinado a las diversiones destinado al día de Reyes y el miércoles de Ceniza). En realidad durante el año hay varios periodos carnavalescos cuyo comienzo o cuyo termino se festejan mas especialmente o mas intensamente. Y es importante tener en cuenta este principio calendario para llegar a comprender globalmente el sistema de los ritos y los mitos que abarca el Carnaval y que funciono con el armazón de la mitología medieval en su conjunto.
El folclorista francés Claude Gaibnebet identifico claramente la ley interna de organización del tiempo carnavalesco : "Existe una división del tiempo en porciones de 40 días y precisamente en esa división se inscriben las fechas del Carnaval y se abre el campo de su comprensión". en esta perspectiva las grandes fechas del calendario carnavalesco son:
1° La fiesta de todos los Santos ( 1° de noviembre) y la de San Martín (11 de noviembre);
2° Navidad y los Doce Días (25 de diciembre - 6 de enero);
3° La Candelaria - San Blas (3 de febrero), martes de Carnaval (mardi grass):
4° Pascuas (fiesta móvil del 22 de marzo al 25 de abril),
5° La Ascencion (y las fiestas de mayo, cuarenta días después de Pascuas);
6° La fiesta de San Juan de verano (24 de junio);
7° La fiesta de San Pedro in Vincoli (1° de agosto);
8° La fiesta de San Miguel Arcángel (29 de septiembre).
Habra que examinar, uno tras otro, cada uno de sus periodos y observar sus ritos, las conmemoraciones los mitos que la Edad Media les confirió. Sobre todo, trataremos de destacar la interdependencia de los ritos y los mitos atribuidos a estas cuarentenas sagradas del calendario. El examen de algunas granes figuras de santos o de santas, festejadas en esos periodos y su comparación eventual con los modelos celtas nos permitirán comprender la continuidad, pero también la metamorfosis, pero también la herencia de la pre cristiana en el cristianismo medieval.
Sobre la base de los trabajos de Pierre Saintyves o de Claude Gaignebet, entre otros, mostraremos que ya nos es posible hacer una lectura ingenua de la hagiografia medieval. Hasta es impensable tomarla "al pie de la letra" cuando de ha leído paralelamente la literatura profana (sobre todo novelesca o épica) correspondiente al mismo periodo. En uno y otro genero aparecen los mismos temas y las mismas secuencias narrativas, y a veces hasta los mismos nombres. La leyenda dorada de Jacobo de Voragine se ha ganado la jerarquía de un texto legendario y seria vano tomarla por un documento histórico.