08/09/2026
¿Sabías qué?
Un enfoque desde la Nutriterapia y Bariatria Clínica de Precisión:
La vitamina D en el paciente Obeso ¿Debe ser corregida?
Dr. Manlio F. Blanco
La vitamina D en OBESIDAD no debe interpretarse simplemente como “una vitamina baja que hay que corregir”, sino como parte de una interacción entre tejido adiposo, metabolismo, inmunidad,musculo esqueletico y sistema endocrino.
La evidencia actual obliga, además, a separar asociación biológica de efecto terapéutico. Comencemos por analizar :
La paradoja Vitamina D–Obesidad
En la obesidad es muy frecuente encontrar concentraciones bajas de 25(OH)D,( 25-hidroxivitamina D o CALCIDIOL) pero esto no significa necesariamente que la deficiencia de vitamina D sea una causa primaria de obesidad.
Existe una relación bidireccional:
Obesidad lleva a cifras bajas de CALCIDOL
y probablemente también:
Disminución de Vitamina D conlleva a alteraciones potenciales en metabolismo, inmunidad y función muscular. Pero esta segunda relación es mucho menos sólida clínicamente.
Una explicación importante es que la vitamina D es liposoluble y una parte importante queda distribuida/secuestada en el tejido adiposo. Además, la obesidad se asocia con menor exposición solar relativa, alteraciones del metabolismo de la vitamina D y cambios en su biodisponibilidad.
Los metaanálisis muestran que las personas con obesidad pueden elevar 25(OH)D con suplementación, pero la respuesta puede ser menor que en personas con normopeso.
El tejido adiposo no es solamente un depósito
El adipocito expresa:
• VDR — receptor de vitamina D
• Enzimas relacionadas con el metabolismo de vitamina D
• Receptores inmunometabólicos
• Vías relacionadas con inflamación y diferenciación adipocitaria.
Por tanto:
Vitamina D establece un relación bidireccional del adipocito
No es simplemente una relación nutricional.
Podemos visualizarla así:
25(OH)D
↓
1,25(OH)₂D
↓
VDR nuclear
↓
regulación de expresión génica
↓
adipogénesis + inflamación + metabolismo energético + señalización de insulina
Esto proporciona una base molecular muy interesante para entender por qué la vitamina D aparece repetidamente asociada con obesidad y síndrome metabólico.
Revisemos ahora que pasa con la Vitamina D y resistencia a la insulina
Aquí debemos ser muy cuidadosos en nuestro análisis:
Existen mecanismos plausibles mediante los cuales la vitamina D podría influir sobre:
VDR → señalización de insulina → GLUT4 → captación de glucosa
y también sobre: VDR → función β-pancreática → secreción de insulina
Además, se han propuesto efectos sobre:
• inflamación del tejido adiposo
• estrés oxidativo
• función mitocondrial
• calcio intracelular
• adipocinas.
Pero la evidencia clínica no permite afirmar que administrar vitamina D sea un tratamiento de la resistencia a la insulina.
Un metaanálisis de 18 ensayos clínicos no encontró mejoría significativa de la sensibilidad periférica a la insulina con suplementación.
Y otro ensayo específicamente realizado en adultos con sobrepeso/obesidad y deficiencia de vitamina D tampoco encontró mejoría de sensibilidad o secreción de insulina con suplementación a dosis altas.
Por tanto:
Mecanismo biológico plausible no necesariamente es beneficio metabólico demostrado.
¿Entonces por qué corregir la deficiencia?
Porque el objetivo primario no debe ser adelgazar con vitamina D.
El objetivo es corregir una deficiencia clínicamente relevante y mantener una adecuada fisiología de: hueso → músculo → calcio/fósforo → función neuromuscular
Esto adquiere todavía mayor importancia en determinados pacientes con obesidad.
Particularmente:
• obesidad severa
• pacientes con cirugía bariátrica
• baja ingesta de vitamina D
• malabsorción
• poca exposición solar
• osteoporosis/osteomalacia
• determinados tratamientos farmacológicos.
La guía de la Endocrine Society de 2024, de hecho, no recomienda realizar cribado rutinario de 25(OH)D en todos los adultos sanos con obesidad, porque no se han establecido umbrales que produzcan beneficios clínicos específicos en esta población.
¿Existe actividad antinflamatoria de la Vitamina D en el Tejido adiposo?
Aquí existe una atractiva hipótesis:
La Vitamina D al llegar a su receptor realiza una modulación inmunitaria, conduce a una disminución del Factor Nuclear kapa beta, esta situación disminuye las citocinas proinflamatorias.
Potencialmente:
Disminución de TNF-α
Disminución IL-6
Disminución inflamación adiposa
Disminución inflamación sistémica
Pero nuevamente aparece una diferencia entre mecanismo experimental y resultado clínico.
Una revisión sistemática/meta-análisis de 2024 de ensayos en personas con sobrepeso/obesidad encontró que la suplementación no modificó significativamente PCR, IL-6 ni TNF-α.
Por tanto, “La vitamina D posee mecanismos inmunomoduladores potencialmente relevantes, pero la suplementación no ha demostrado consistentemente reducir la inflamación sistémica en personas con obesidad.”
Entonces : ¿La vitamina D adelgaza?
La respuesta científica actual es:
No debe considerarse un agente antiobesidad.
Los ensayos clínicos no muestran una reducción consistente de:
• peso
• IMC
• circunferencia de cintura
• grasa corporal.
Un metaanálisis de 20 ensayos encontró que la suplementación no produjo una reducción significativa global de IMC, cintura o relación cintura/cadera.
Y análisis más recientes siguen encontrando resultados similares para peso, cintura, glucosa, insulina y HOMA-IR.
Pero existe una interacción fascinante: pérdida de peso ↔ vitamina D
Aquí tenemos un concepto mucho más útil clínicamente.
Podemos representar:
OBESIDAD
↓
↑ masa adiposa
↓ biodisponibilidad de vitamina D
↓ 25(OH)D
↓
PÉRDIDA DE PESO
↓
↓ tejido adiposo
↓ secuestro/distribución lipídica
↑ disponibilidad relativa de vitamina D
Esto significa que la concentración baja de vitamina D puede ser en parte consecuencia del FENOTIPO ADIPOSO, no necesariamente su causa.
Por eso:
No debemos interpretar automáticamente una 25(OH)D baja como causa de la obesidad.
Una dimensión especialmente importante: MÚSCULO
Aquí considero que tenemos una conexión muy interesante con el trabajo que hemos hecho sobre SARCOPENIA EN OBESIDAD.
Podemos construir este eje:
Vitamina D
↓
VDR muscular
↓
función neuromuscular
+
síntesis/proteostasis muscular
+
función mitocondrial
↓
masa muscular + función muscular
↓
gasto energético + movilidad + capacidad de ejercicio
↓
fenotipo metabólico
Esto adquiere particular importancia en:
Obesidad sarcopénica
y todavía más en:
Pérdida rápida de peso inducida por agonistas GLP-1/GIP
o después de cirugía bariátrica.
Aquí la vitamina D no sería un tratamiento para la obesidad, sino parte de una ESTRATEGIA DE PRESERVACIÓN MÚSCULO-ESQUELÉTICA.
Una precisión muy importante para BARIATRIA CLÍNICA
En pacientes sometidos a CIRUGÍA BARIÁTRICA, la historia cambia.
Tenemos:
↓ ingesta
•
↓ absorción
•
alteraciones del metabolismo/calcio-vitamina D
↓
hipovitaminosis D
↓
↑ PTH
↓
↑ resorción ósea
↓
riesgo de osteopenia/osteomalacia
Por ello, en el paciente bariátrico la vitamina D tiene una importancia clínica considerablemente mayor que en el adulto sano con obesidad.
“Vitamina D en obesidad: ¿biomarcador, modulador o tratamiento?”
Papel Evidencia actual
↓ 25(OH)D asociada a obesidad Fuerte asociación
Obesidad reduce respuesta a suplementación Probable
VDR en tejido adiposo Bien establecido
Modulación de inflamación Mecanísticamente plausible
Mejora de resistencia a insulina Inconsistente
Reducción de peso No demostrada
Tratamiento de obesidad No
Salud músculo-esquelética Relevante
Paciente bariátrico Alta importancia clínica
Corrección de deficiencia documentada Sí, cuando está indicada
En otras palabras:
La vitamina D no es un acelerador de la Lipolisis. Es un regulador endocrino con una relación estrecha con el tejido adiposo, músculo, inmunidad y metabolismo; su deficiencia debe reconocerse y tratarse cuando corresponde, pero no debe confundirse la asociación entre hipovitaminosis D y obesidad con una relación causal terapéutica.
Este análisis forma paret de la visión integradora de la Bariatria Clínica de Presición