17/07/2026
En México, si comenzaste a cotizar en el IMSS a partir del 1 de julio de 1997, perteneces a la Ley 97. Eso significa que tu pensión ya no se calcula con base en el promedio de tu salario de los últimos años, como sucedía con la Ley 73.
Tu retiro depende principalmente del capital que logres acumular en tu cuenta individual: las aportaciones obligatorias, las aportaciones voluntarias, los rendimientos que genere tu AFORE y los años que permanezcas cotizando.
Es un sistema completamente diferente.
El problema es que millones de trabajadores siguen pensando que "el gobierno les dará una pensión". La realidad es que, bajo la Ley 97, tu ahorro es el que construye tu ingreso futuro.
Cada periodo sin cotizar, cada retiro parcial de la AFORE, cada empleo informal y cada año sin ahorrar representa menos recursos para el día en que dejes de trabajar.
Y eso no es una opinión.
Es la consecuencia matemática de un sistema de cuentas individuales.
Paradójicamente, hoy conocemos el saldo de nuestra tarjeta de crédito, el precio del automóvil que queremos comprar o cuánto cuesta el próximo celular, pero muy pocas personas saben cuánto dinero llevan acumulado para financiar los 20 o 30 años que, probablemente, vivirán después de jubilarse.
La Ley 97 no está diseñada para perjudicar a nadie. Nació porque el antiguo sistema era financieramente insostenible ante el envejecimiento de la población y el aumento en la esperanza de vida.
Lo preocupante no es pertenecer a la Ley 97.
Lo preocupante es llegar a los 50 o 55 años sin haber entendido nunca cómo funciona.
Porque cuando faltan diez años para el retiro, el margen para corregir suele ser mucho menor que cuando empiezas a los 25 o 30.
La realidad actual es que muchas personas que pertencen a la Ley 73, dependen de la Pensión para el Bienestar, no es un ingreso extra para lujos; es, literalmente, lo que les permite cubrir sus necesidades más básicas de alimentación y salud.
"Soy Ley 97... ¿qué puedo hacer desde hoy para mejorar mi retiro?"
Esa, probablemente, es la pregunta más importante que cualquier trabajador mexicano debería hacerse antes de que sea demasiado tarde.