01/06/2026
MEMORIA VIVA Y METODOLOGÍA: A CASI 9 AÑOS DE LA REVITALIZACIÓN DIGITAL DEL HÑÄHÑU.
Antes de los algoritmos y las simulaciones escolares en redes sociales, existió un pacto de trabajo, academia y asfalto que lo cambió todo.
Hoy proliferan páginas y pantallas que intentan escolarizar nuestra lengua originaria bajo el cobijo de las modas digitales.
Sin embargo, la memoria tiene fechas, rostros y territorio.
Para que la historia no la escriban los oportunistas de la última hora, es necesario dejar asentado el testimonio de cómo, cuándo y quiénes pavimentamos el camino.
A inicios de 2017, la búsqueda de contenidos, palabras, gramática, cultura hñähñu del Valle del Mezquital o cualquier variante del otomí, en las redes sociales arrojaba el vacío absoluto. Internet trataba a nuestra lengua como una reliquia arqueológica estática: poemas aislados, folclore o monografías muertas.
Ante la necesidad personal y la urgencia académica de una comunidad estudiantil que, pese a las dos décadas de existencia de la cátedra en las aulas, se topaba con el vacío al buscar información para consolidar una red viva, acudí al profesor Raymundo Isidro Alavez, siendo ya su alumno, para preguntar si conocía algún sitio en internet para consulta del hñähñu, a lo que me dijo que no sabía. Como migrante tecnológico, él estaba ajeno a las dinámicas de las redes.
El profesor, una eminencia en la academia tradicional, fundador e iniciador de la cátedra de lengua otomí en el Centro de Enseñanza de Idiomas Acatlán y uno de los precursores fundamentales en el esfuerzo por llevar nuestra lengua al entorno digital, mostró la resistencia natural de quien teme que el esfuerzo se diluya en la inmediatez del internet ante mi propuesta de crear una página con contenido en hñähñu:
“¿Y luego quién lo va a seguir haciendo?”, cuestionó. La respuesta fue un pacto de trinchera: “No, pues yo. Yo lo hago”. Dando el banderazo para la creación de esta página, asumiendo la responsabilidad de supervisar su contenido.
Con esa determinación de pegarse al proyecto nació la metodología interactiva que transformaría la presencia del hñähñu en la red. Respaldado por la experiencia de mi paso por el Comité Académico de la Carrera de Sociología UNAM y el manejo de plataformas digitales, asumí la responsabilidad absoluta del mantenimiento de la página.
La historia de la revitalización digital del hñähñu no le pertenece a los presupuestos de las secretarías de Estado ni a las campañas tardías surgidas en la pandemia de 2020.
Pertenece a la conjunción de la gestión de actores institucionales clave dentro de la UNAM Universidad Nacional Autónoma de México, como el Dr. Víctor Manuel Castaño y el maestro Arturo Garza, que desde el proyecto de profesionalización docente (PRODEP 2017), en mancuerna con la invaluable cátedra tradicional del profesor Raymundo Isidro, junto a las diversas colaboraciones de las compañeras invitadas a este proyecto de la licenciatura en pedagogía Andrea Gómez y sociología Verónica Berenice Gonzalez, aunado a la determinación metodológica de quien redacta, se sumaron para no dejar la lengua en el olvido del internet.
Plantamos la bandera el 14 de agosto de 2017. Diseñamos la pedagogía virtual en la periferia de la FES Acatlán - UNAM, la sometimos a prueba en el curso, "Reflexión sobre la lengua indígena para la lectura, escritura y oralidad.” durante el periodo de diciembre 2017 - enero 2018, impartido en "La Llave, San Juan del Río, Querétaro", como parte del programa PRODEP 2017 UNAM, y la consolidamos en las aulas de la Normal de Progreso Hidalgo en 2018.
Quien pretenda escribir la crónica del "Boom" del otomí en las redes sociales, está obligado a reconocer que el cimiento de ese pavimento se colocó en nuestra trinchera.
El articulador de la realidad, Sociólogo Miguel Salinas México 2026