11/03/2026
En Tabasco, la Policía Estatal de Caminos (PEC), en conjunto con empresas de grúas, han instaurado un esquema de extorsión a transportistas que a diario cobra víctimas.
Su estrategia de extorsión tiene como base inicial la falta de letreros que prohíban a los operadores de camión ingresar a Villahermosa por medio del bulevar Adolfo Ruiz Cortines.
Muchos conductores de tráiler que circulan por primera vez en carreteras tabasqueñas arriban a las inmediaciones de Villahermosa sin toparse con un solo señalamiento que les indique por dónde circular.
Cuando el operador entra por error a la ciudad, inmediatamente es perseguido y detenido por alguna patrulla. A partir de ahí comienza un proceso de extorsión donde el oficial de la PEC intimida al conductor con la amenaza de que el camión será remolcado por una grúa.
El Reglamento de la Ley General de Tránsito y Vialidad del Estado de Tabasco no estipula, en ninguno de sus apartados, que la sanción por ingresar a una zona restringida sea el arrastre del tráiler hacia un corralón, en todo momento se contempla una simple infracción.
No obstante, los oficiales de tránsito presionan con la amenaza de pedir la grúa. Al mismo tiempo, solicitan al transportista sobornos que van de los $5,000.00 a los $15,000.00, dependiendo si la unidad es de doble remolque o si va cargada.
Cuando el propietario del camión no accede a la extorsión, al sitio arriba una grúa, en la mayoría de los casos propiedad de Grúas Chontalpa, y violando toda norma vial la unidad es remolcada hasta algún corralón, donde la empresa de grúas cobrará por el servicio montos excesivos, con el permiso implícito de las autoridades estatales.