16/05/2026
La trayectoria de la educación superior en Chiapas encuentra uno de sus pilares fundamentales en la evolución histórica de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas. Su origen moderno se remonta al 15 de mayo de 1944, cuando, bajo el impulso del gobernador Rafael Pascasio Gamboa, se estableció formalmente el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas. Este proyecto educativo alcanzó su consolidación jurídica el 31 de enero de 1945, mediante el Decreto número 32 publicado en el Periódico Oficial del Estado, acto que dio validez legal a su funcionamiento y sentó las bases de una institución llamada a marcar la vida intelectual de la entidad.
Más que la creación de un instituto, este acontecimiento representó la integración de esfuerzos educativos previos, al reunir en un mismo organismo a instituciones clave como la Escuela Normal y la Preparatoria del Estado, junto con otros espacios formativos contemplados desde su decreto fundacional, como las escuelas normales en sus distintas modalidades y centros de formación técnica y profesional. Con ello, el ICACH se consolidó desde sus inicios como el eje de la vida académica en Chiapas. Su sede principal se estableció en el emblemático edificio de la 2ª Sur Oriente no. 620, Barrio San Roque en Tuxtla Gutiérrez, un inmueble cargado de memoria educativa que hasta hoy permanece en la vida pública del estado.
Bajo la dirección fundacional del ingeniero Ángel Mario Corzo Gutiérrez, el instituto se consolidó como el principal centro de formación académica y cultural en Chiapas. En sus aulas se gestaron generaciones que contribuyeron al desarrollo social, político y artístico de la entidad, guiadas por el principio que con el tiempo se sintetizaría en su lema: “Por la cultura de mi raza”.
A lo largo de sus primeras décadas, el ICACH funcionó como un semillero de talento. En sus espacios se formaron figuras relevantes de la vida cultural chiapaneca, como el poeta Enoch Cancino Casahonda, quien cursó estudios en esta institución antes de proyectar su obra a nivel nacional.
Asimismo, académicos destacados, entre ellos el antropólogo Andrés Fábregas Roca, participaron en su desarrollo, contribuyendo al fortalecimiento de la vida intelectual del estado.
El proceso de transformación institucional alcanzó un punto decisivo en 1995, cuando el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas se convirtió en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. Posteriormente, en el año 2000, la institución obtuvo su autonomía, lo que le permitió ejercer sus funciones con mayor independencia en materia académica y administrativa. Décadas más tarde, el 24 de junio de 2025, la universidad alcanzó un reconocimiento histórico al obtener su autonomía constitucional, luego de la aprobación de la reforma correspondiente por parte del Congreso del Estado, lo que le otorgó plena personalidad jurídica, patrimonio propio y libertad de autogobierno.
Así, de ser un instituto que articulaba distintos niveles educativos a mediados del siglo XX, la UNICACH se ha convertido en un organismo universitario con reconocimiento constitucional, ampliando su presencia en diversas regiones de Chiapas y consolidando un proyecto educativo que mantiene vigente el legado humanista, científico y artístico que le dio origen.
Si deseas conocer su historia y a sus protagonistas, queda el “libro 70 años ICACH en voz de sus egresados”, de Magda Yaneth Culebro Pérez, disponible en las bibliotecas del CUID UNICACH, así como en el Archivo Histórico y el CESMECA.
Para mayor información, puedes consultar el siguiente enlace:
https://acortar.link/VBuUEA