03/11/2017
Recordando al grandioso Irving Penn - Fotógrafo estadounidense, nacido en Plainfield (Nueva Jersey) en 1917. En la actualidad reside en Nueva York. Estudió diseño en la Escuela de Artes Industriales del Museo de Filadelfia. Su profesor fue el fotógrafo Alexey Brodovitch, quien más tarde sería su colega en la revista Harper’s Bazaar. Luego viajó a México, donde se dedicó a la pintura durante un año. Sus dibujos fueron publicados en Harper's Bazaar. Su primer trabajo en la revista Vogue fue como ayudante del artista Alexander Liberman. En 1943, comenzó a trabajar como diseñador de portadas. En la década de los 50, Penn brilló con luz propia en este inquietante universo que le encumbró entre los más grandes, únicamente ensombrecido por un Richard Avedon al que unía un gran talento pero distanciaba un opuesto estilo: nunca se interesó como aquél en las tomas exteriores o en las escenas callejeras, sino que permaneció fiel durante las tomas de estudio trabajadas en sus más mínimos detalles bajo determinadas condiciones de luz. A ello hay que añadir que la moda fue siempre un pretexto puesto que, bajo los pliegues y los brillos de las más lujosas telas, se esconde un “ser humano”, figura central de su obra: la personalidad del modelo ocupa un lugar de privilegio, hasta el punto que muchas de estas imágenes están más próximas al retrato que a la publicidad.
DISFRUTEN DE SU TRABAJO ;).
Fotógrafo estadounidense, nacido en Plainfield (Nueva Jersey) en 1917. En la actualidad reside en Nueva York.
Estudió diseño en la Escuela de Artes Industriales del Museo de Filadelfia. Su profesor fue el fotógrafo Alexey Brodovitch, quien más tarde sería su colega en la revista Harper’s Bazaar. Luego viajó a México, donde se dedicó a la pintura durante un año.
Sus dibujos fueron publicados en Harper's Bazaar. Su primer trabajo en la revista Vogue fue como ayudante del artista Alexander Liberman. En 1943, comenzó a trabajar como diseñador de portadas.
En la década de los 50, Penn brilló con luz propia en este inquietante universo que le encumbró entre los más grandes, únicamente ensombrecido por un Richard Avedon al que unía un gran talento pero distanciaba un opuesto estilo: nunca se interesó como aquél en las tomas exteriores o en las escenas callejeras, sino que permaneció fiel durante las tomas de estudio trabajadas en sus más mínimos detalles bajo determinadas condiciones de luz. A ello hay que añadir que la moda fue siempre un pretexto puesto que, bajo los pliegues y los brillos de las más lujosas telas, se esconde un “ser humano”, figura central de su obra: la personalidad del modelo ocupa un lugar de privilegio, hasta el punto que muchas de estas imágenes están más próximas al retrato que a la publicidad. El desarrollo ulterior de la fotografía de moda en Norteamérica con la relajación de la pose y la informalidad de los trajes casi hace olvidar que se trata de fotografías de moda, a no ser por la acentuación de la tonalidad del segundo plano, siempre presente en su trabajo, ya sea en fotos publicitarias, retratos, series sobre trabajadores... Penn aísla a su modelo y lo hace evolucionar en un fondo neutro. Nada proporciona información al espectador sobre cualquier entorno que pudiera ubicar al personaje, siempre hay un fondo invariable que hace que la atención se centre en la persona en sí misma.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Penn adquirió fama por sus elegantes y glamurosos retratos femeninos publicados en Vogue. En sus fotografías, el sujeto solía posar ante un sencillo fondo blanco o gris, que le permite valorar al individuo extrayéndolo del anonimato, y resaltando, a la vez, la vestimenta del personaje.
Recibió el premio Hasselblad en 1985, y dos años más tarde fue galardonado con el Premio de Cultura de la Asociación Alemana de Fotografía.
Fallece el 7 de Octubre de 2009 en Nueva York