05/02/2021
♻️ LOS QUÍMICOS RIESGOS Y PELIGROS POTENCIALES. CARACTERÍSTICAS Y PREVENCIÓN.
☢️ Las sustancias químicas se encuentran presentes en nuestro medio ambiente, no sólo desde el punto de vista laboral, sino cotidiano, y por eso es muy importante tomar las precauciones cuando se las utiliza o se interactúa con ellas.
Definamos qué es el riesgo químico:
El riesgo químico es aquel riesgo susceptible de ser producido por una exposición no controlada a agentes químicos, la cual puede producir efectos agudos o crónicos y la aparición de enfermedades. Su ingreso al organismo puede ser por diferentes vías: respiratoria, dérmica, digestiva, ocular y/o sanguínea.
Considerando los diferentes tipos de agentes se determinan los riesgos y peligros a los cuales nos encontramos expuestos, aunque sea mínimamente de manera potencial. Veamos una clasificación básica por su forma en la naturaleza:
Polvos: Material particulado en suspensión aérea.
Nieblas: Se forman por líquidos sometidos a condensación y atomización.
Humos: Material que se evapora cuando se lo somete a altas temperaturas.
Gases: Sustancias que se expanden en el ambiente.
Vapores: Estado gaseoso de las sustancias liquidas o sólidas a temperatura ambiente.
Líquidos: Agentes químicos en ese estado a temperatura ambiente.
Entre los más peligrosos se encuentran:
Arsénico
Azufre
Bromo
Cadmio
Cloro
Cromo
Mercurio
Por otro lado, es fundamental conocer cómo podrían afectarnos a nuestra salud de acuerdo con la vía de ingreso en nuestro organismo:
Dérmica/Respiratoria/Digestiva /Parenteral (ingreso al torrente sanguíneo por heridas, cortes o vía ocular).
Tipos:
Irritantes: producen inflamación en el tejido donde actúan, principalmente piel y mucosas del sistema respiratorio. Ej. el ozono, dióxido de nitrógeno, fosgeno o cloro.
Asfixiantes: impiden la llegada de oxígeno a las células de los tejidos. Ej.: CO 2, plomo.
Anestésicos: producen estado de somnolencia al ser depresores del sistema nervioso. Ej.: tolueno, xileno, acetona, etanol, propano o éter etílico.
Sensibilizantes o alérgicos: producen reacciones alérgicas. Generalmente se traducen en afecciones en la piel o en las vías respiratorias. Ej.: fibras vegetales, formaldehído, polvo de madera o resinas.
Cancerígenos: inducen o potencian la aparición de cáncer. Ej.: benceno, cloruro de vinilo y amianto.
Corrosivos: producen destrucción del tejido. Ej.: ácidos y álcalis.
Neumoconióticos: son sustancias sólidas en forma de polvos o humo, que se depositan en los pulmones produciendo neumopatías y degeneración de las fibras pulmonares. Ej.: aluminio o sílice, que producen la aluminosis y silicosis respectivamente.
Medidas preventivas:
Uso correcto de equipos de protección personal (EPP). Guantes, máscaras, protección visual, ropa de trabajo, etc., acorde a las sustancias.
Uso de sistemas de protección colectiva: como campanas extractoras, sistemas de ventilación general, sistemas antiderrames, etc.
Etiquetado de los productos químicos. Leerlo detenidamente antes de utilizarlos.
Fichas u hojas de seguridad. Leer detenidamente las características de los productos, antes de utilizarlos.
Almacenarlos en lugares adecuados.
Evitar todo contacto directo.
Disponer adecuadamente de los recipientes utilizados.
No comer, ni beber, ni fumar en los lugares donde se encuentran los mismos.
Realizar la higiene de manos antes y después de manipular los productos.
Contar con lavaojos y duchas en los establecimientos ante el contacto con la piel, quemaduras, cortes u ocular.
En los casos de ingestión si la persona está inconsciente, colocarla de costado.
En los casos de inhalación, llevar a la misma a un lugar con aire fresco.
En todos los casos, siempre llamar al servicio de emergencias.