06/05/2026
La educación penitenciaria en el Perú tiene más historia de la que imaginamos. Hace unos días recibí del profesor Julio Armaza su reciente obra titulada “Primeras escuelas carcelarias”, tras su lectura, puedo afirmar que se trata de un trabajo altamente recomendable.
El libro constituye un valioso aporte para comprender el desarrollo de la educación en los centros penitenciarios peruanos, a partir de un análisis histórico que evidencia las serias limitaciones y en muchos casos la casi inexistente educación en diversas regiones.
Por ejemplo, resulta especialmente interesante la identificación del primer educador penitenciario, José María Ramos, en 1891, con una remuneración de 10 soles mensuales. Asimismo, en Arequipa, la educación penitenciaria recién se introduce en 1895, en el local ubicado al costado de la iglesia de San Francisco (Fundo El Fierro).
Invito a la comunidad jurídica a leer esta obra que permite comprender la evolución de la alfabetización en contextos penitenciarios.
Felicitaciones al profesor Armaza por este importante aporte, sin duda enriquece el debate sobre el sistema penitenciario. 👏🏻👏🏻👏🏻