14/10/2025
La humildad, el ánimo de enseñar y el gran amor por la tuna del Maese Percha siempre es un gran ejemplo para todos, acreedor de un premio muy merecido. Su carta abierta, refleja el por qué ha sido elegido.
A petición de nuestro hermano Pepe Percha, publicamos a continuación su carta abierta.
"Hola a todos.
Como algunos de vosotros sabéis, me ha sido otorgado el Premio 'José Antonio Díaz Reneses a los Valores en la Tuna' de este año, 2025 (S.P.). Este es un galardón que, componentes de tunas de diversas partes de España conceden, desde hace unos años, a personas, agrupaciones e instituciones que, a su juicio, representan una serie de valores inherentes a lo que es la Tuna, dotándola de una mayor visibilidad ante la sociedad (algo importante actualmente), y varios de esos tunos y tunas han pensado en mí como merecedor del mismo, en este año. Solo quería, antes de la entrega propiamente dicha, dedicaros unas líneas.
¡GRACIAS!, a todos, a los que me conocéis desde hace tiempo (algunos desde siempre), a los que no hace tanto que lo hacéis y a aquellos para los que no soy más que “un viejo que viene de cuando en cuando a los ensayos, a dar la lata más que otra cosa”.
Verdaderamente esta mención no la considero a título individual, sino como un auténtico reconocimiento a toda la Familia (así, con mayúsculas) que se ha ido formando a mi alrededor durante mi paso por la Tuna. Familia que me ha soportado y me soporta en casa, así como todos y todas a quienes he citado anteriormente. Habrá también personas no “me mirarán con demasiada benevolencia” (es lógico, pues somos humanos, y también entono el “mea culpa” en cuanto a lo que me toca), pero que también forman parte de ese entorno del que he tenido la fortuna de verme rodeado desde que comencé mi andadura tunantesca, comenzando en la década de los 80, con la Tuna Universitaria Independiente, y continuando a principios de los 90, momentos en los que nos integramos en Económicas, llegados de los rescoldos de aquella heroica primera agrupación y contando con el apoyo de nuestros amigos de la Antigua Tuna de Empresariales, así algunos, de Económicas, que ya nos conocían, especialmente de Gerardo y Ramón (¡Qué gran trabajo por su parte!). Sin todos ellos no hubiera sido posible esta maravillosa historia.
Historia jalonada de éxitos, de vivencias increíbles (en todos los sentidos) y de duros reveses. Se me vienen a la cabeza los ensayos en el pub “La cripta”, allá por los noventa y pico, donde apenas trece aguerridos miembros nos aferrábamos, a tres meses escasos del certamen, a la idea de retomar un rumbo que se “había torcido”, y que amenazaba a la existencia misma de la Institución. “Tus ojos” fue uno de los frutos deliciosos de aquella situación, de la que salimos airosos, una vez más….
Y es que, os lo aseguro, mi código ha sido estar al servicio de la Institución, siempre que he sido necesario. (Manolo, Gerardo, ¿os acordáis…?) Por mi parte no lo he dudado
siempre que se me ha necesitado, unas veces cuando he podido, y otras…incluso sin poder.
Con la última gran crisis en la Tuna (“Gerardo y tú os tenéis que hacer cargo de esto o la Tuna se va a la mierda”, escuché cierta noche, durante un homenaje a Manolo Dueñas en la Taberna…) tuve la última oportunidad de ponerme al servicio de la Tuna. Y, a partir de ahí, parecería que me retiré, o me “quité de en medio”, como pudiera pensarse. Nada más lejos de la realidad, y puedo asegurar que las ocasiones en las que pude “escapar del zulo” fueron las que se me presentaron, independientemente de dónde, cómo y cuándo fueran.
Así pues, por mi propia tranquilidad mental, lo quise entender como “un estorbo menos para la Institución” y, ya que no podía aportar “físicamente”, decidí volcarme en investigaciones que, al menos, dieron sus frutos, “desafectado” totalmente de ensayos (a los que no me era factible asistir), y de actuaciones (salvo en las que pude estar, intentando molestar lo menos posible, sin pretender otra cosa que disfrutar con la Tuna, junto a la que había vivido tantos buenos momentos).
En los últimos tiempos he podido volver a mis orígenes, aportando, en mayor o menor medida lo que se me pedía, y ocupando un lugar lo más apartado posible, pues pienso que los destinos de la Tuna deben regirse por los componentes que están “al pie del cañón” en todos los sentidos. Y es por ello que, algunos (o bastantes) de mis compañeros pudieran haberme visto de un modo distinto al que he pretendido.
Y aquí estamos. He expresado mi opinión, discordante a veces, y también “he ido a mi bola” en muchas ocasiones, pero creo que he estado al pie del cañón siempre que la Institución me ha necesitado, en eso no creo que pueda haber reproches, y si alguien se ha sentido mal u ofendido no me queda sino disculparme por ello.
A vuela pluma, eso es todo. Por supuesto que me gustaría veros a todos en la entrega del premio, ya os he dicho que es de todos nosotros y, en verdad, así lo siento, pero es algo que no puedo, ni quiero, pediros. Realmente soy muy feliz porque este reconocimiento pone de manifiesto lo que la Tuna de Económicas ha significado y significa para la Tuna, en España y en el Mundo. Con eso me basta.
¡¡GRACIAS, FAMILIA!!"