13/10/2024
Luego de dos días de acumular energía positiva y confirmar que la amistad que une a la XVIII desde hace 50 (en mi caso), 55 y 57 años se comparte desde las aulas del colegio, voy a pasar a contar la última actividad oficial programada por la celebración de nuestras bodas de zafiro.
Eran las 08:30 am, a unos cuantos metros del centro comercial La Rambla en San Borja se veía llegar con un peculiar caminar a Carlos "El Loco" Cruz, uno de los delincuentes más conocidos de la zona, tiene renombre por verlo acompañado de jóvenes señoritas a las cuales les habla de teorías de extraterrestres y las convence de llevarlas en un viaje astral, más allá aparecía y saludaba Percy "El Pepa" Freyre dedicado a la docencia de jóvenes infractores de la ley con varias maestrías y pronto un doctorado en ciencias... ocultas, antes conocido como el tío Filtro, Juan Suito un jugador de máquinas tragamonedas y venerado por otros delincuentes de este grupo como "sugar" ya saludaba a la pequeña, pero terrible banda, recibí la llamada de Lucho Ríos conocido como torturador (aka Sacamuelas) pidiendo nuestra ubicación exacta, sin embargo las más peligrosas estaban por llegar, Viviana " la Negra" Campos antigua presidenta de una pandilla de poco más de 100 delincuentes juveniles a fines de los años 70 llegaba huyendo desde Miami escapando de Milton, bajando de un auto se escuchaba su conocido Hello!!!!! era Olga "la Brava" quien había descalabrado a su pobre esposo hace unos pocos días en California (él ahora padece de fuertes dolores de espalda por la técnica de la licuadora aplicada sin compasión), Mercedes Sánchez Alegre, conocida también como "Meche cheche" diseñadora y comerciante de joyas y prendas de lana de alpaca que distribuye en mercados de toda Europa tratando de ocultar su oscuro pasado de escapadas del colegio, llegaba junto con la sanguinaria Lolis, telible asesina oliental que te mira con sus ojos chinitos, (así -.-) pero que causa un gran terror en aquellos que siquiera osen darle una leve ojeada, desde España una pareja dedicada a la buena vida y el buen comer, les llaman Alice y el Migue, ella de una famosa familia de basquetbolistas, fría y calculadora, él no sabemos exactamente a qué se dedicaba, pero el solo venir con Alice ya era una buena carta de presentación, casi al final Mónica alias "Pucallpa Jane" (contraparte de Indiana Jones) dedicada hasta hace unos años a la aventura en zonas selváticas y experta en ayahuasca completaba momentáneamente este grupo que invadirían el conocido Ecolodge & Restaurant El Refugio de Santiago ubicado en Paullo cerca de Lunahuaná a unas 3 horas de Lima, este lugar es regentado por Fernando Briceño que luego de sus fechorías adolescentes pasó a usar su habilidad tratando de esconder sus bajos instintos por el desarrollo de plantas y árboles de todo el mundo en su huerto.
Casi dispuestos a salir tuvimos que hacer un paréntesis en nuestro viaje, la razón: las chicas se hacían la pichi, no aguantarían mucho y no queríamos tener problemas de humedad en la camioneta.
Cerca de las 09:23 am partíamos rumbo a la carretera al sur, en el camino recogeríamos a una integrante más, pequeña experta psicóloga que con la experiencia que lleva en estos años podía jugar con la mente de cualquiera y era muy importante para llevar a cabo nuestro cometido que explicaré luego.
El camino estaba bastante tranquilo, el viaje no parecía tener inconvenientes y por ello Meche cheche inició entonando algunos cánticos de guerra comparados al haka maorí, destacó Viva la gente! con fuerte entonación, se veía en la furia de los ojos de todos los que cantaban; pasamos el peaje y nuestro conductor paró en un grifo a cargar combustible, en mi imaginación pensé que alguien bajaría y haría de las suyas en la tienda, pero no fue así, al parecer las mentes siniestras de este peligroso conjunto de criminales estaban en stand by, seguimos en camino y por un error de coordinación tomamos la carretera vieja mucho antes de lo debido, los rompe muelles hacían mella en los viejos riñones de los pasajeros, sin embargo resistían con la tenacidad que años atrás les había dado renombre. En el grifo de San Bartolo, Gilda la "Peque" esperaba junto con su guardaespaldas al que le llaman ¡PP! muy educado este pelado gordo ayudó a su jefa a subir a la camioneta y continuamos la travesía.
Los gritos de guerra siguieron repitiéndose por varios kilómetros, el conductor asustado puso música en su pantalla de karaoke para ver si se calmaban un poco, no vaya a ser que quisieran atracar algún local en el camino, esto pareció surtir efecto, por allí se escuchaban conversaciones de antiguas fechorías cometidas, hasta que en un momento Lolis la telible asesina gritó: ¡tengo sed!, paremos y asaltemos un grifo, traté de explicarle que ya estábamos cerca y que haríamos una parada para abastecernos y que vuelvan a desaguar sus cuerpos (les había recomendado en un inicio usen Tena, pero su mirada -.- me lo dijo todo y me callé), en el kilómetro 107 paramos en un grifo, saltaron dispuestos a arrasar con todo, la cola en el baño era terrible, sin embargo me asombró que con tanta maldad en sus miradas pagaran lo que irían a consumir, la primera en salir con un six pack de cusqueña Olga la Brava, con su seductor caminar y fácil sonrisa, el tío Juan con otras cervezas más, el Pepa nos invitó a Sacamuela Ríos y a mi unas que guardaba en su reserva especial, imposible negarse, seguían saliendo y entrando, hasta que Lolis la telible asesina oliental me miró -.- llevaba una coca kola, pensé tanto problema y amenazas por una miserable botella de gaseosa, sus telibles ojitos chinitos me fulminaron, no pude decir palabra alguna y disimulé mi miedo ante esos ojitos tan malos, por suerte se subió a la camioneta sin decir nada más.
Continuamos el viaje sin más contratiempos, más anécdotas de los trabajos que habían realizado durante tantos años de criminalidad, casi a la 1 pm llegamos al Refugio, bajamos y nos dispusimos a subir por las largas escaleras, 51 peldaños que demostraron que estos sexagenarios delincuentes todavía tienen fuerza para trepar, por fin llegamos a saludar a nuestro gran anfitrión, coordiné con nuestro conductor que ya respiraba con tranquilidad después de tener a tantos ranqueados bandoleros para que nos recogiera al día siguiente.
Ya en el Refugio los saludos se volvieron a repetir, la Negra y Fernando no se veían desde hace 45 años, Alice y Migue también era primera vez que conocían el lugar, Meche cheche igual, los ubicamos en sus habitaciones tratando de que estén juntos aquellos que tenían similitudes, sin embargo, cuando le dije a la telible asesina oliental cuál era su habitación, me miró muy sería -.-, y reclamó: pol qué aquí, yo con la vista hacia el suelo le respondí: tiene baño interior, por suerte eso pareció ser suficiente, me gritó: letilatle y no me molestes (qué suerte, volví a salvarme).
Luego de ubicados todos hicimos un pequeño paseo por las inmediaciones del lugar, el clima, muy agradable sol no tan fuerte, lo que predominaba era una tranquilidad total, ideal para planificar el siguiente golpe.
Tiburcio un pastor alemán grande que conozco ya hace varios años se me acercó moviendo la cola, es el único perro pastor cruzado con oveja por su apacible conducta, por otro lado, estaba Sabina la otra perra pastor alemán más pequeña muy cariñosa también.
Nos sentamos en el comedor principal después de que todos ya se habían ubicado bien en sus habitaciones y conversamos un rato, luego se inició la selección de platos para almorzar, algunos probaron el cocktail tuna sour, refrescante y muy delicioso, una vez que escogimos lo que almorzaríamos la conversación siguió, muy calmada y amena, recuerdos de algunos momentos en el colegio que algunos evocaban como correccional de Lince, fue muy agradable verlos compartir experiencias e ideas de sus "trabajos y proyectos" guardando distancia para no opinar más aún cuando la telible asesina oliental hablaba.
pasó el almuerzo y la tertulia del mismo, algunos salieron a dar un pequeño paseo por los alrededores, imaginé para tener una idea de dónde podría ser su siguiente golpe, otros nos quedamos conversando y otros se fueron a descansar a sus habitaciones.
Las horas pasaron rápido y cuando nuevamente nos juntamos todos, recibí el mensaje de los dos raqueteros faltantes en el grupo, Fernando Grillo alias "el Insect", de profesión ingeniero dedicado a profesor, un capo en matemáticas y ciencias, otra mente calculadora que se podría unir a la banda y traía al antes conocido como Pepe Galleta y hoy como el Tío Lucas, José Méndez también ingeniero de profesión, pero dedicado a los negocios de exportación e importación, un buen integrante para cometer el gran golpe, ellos estaban saliendo recién de Lima y nos pidieron indicaciones para llegar al Refugio, mientras tanto fuimos a calentarnos a la fogata preparada por Fernando, nos sentamos un rato a conversar, tomamos unos tragos y nos preparamos pues nuestro equipo se enfrentaba a la selección de Uruguay, con esas esperanzas que siempre se tienen aprovechamos para cenar antes de que comience el partido, algo más ligero pero con tragos incluidos para alentar a la blanquirroja.
Al parecer por no tener buena conexión nuestras indicaciones para el Insect y el tío Lucas los llevaron por una zona desconocida, luego de algunos momentos de duda retomaron el buen camino (solo me refiero a la ruta, por si acaso), y unos 40 minutos después llegaban a las puertas del Refugio, nos alegramos pues las personas que venían del extranjero no se habían visto después de varios años y hacía el reencuentro más emotivo, se les había separado algo de comer a los últimos infractores de la ley que se integraron rápidamente y también veían el partido de fútbol, faltando un par de minutos para terminar el partido Perú mete gol, los gritos se escucharon por todo el valle, fue una alegría muy grande aun cuando nuestras opciones son muy bajas, pero los milagros existen.
Con el corazón alegre y la garganta maltratada pasamos otra vez a la fogata, nuestro anfitrión tomó la palabra e inició el ritual de las buenas intenciones y deseos tomando un macerado de pisco y hoja de coca uno por uno nos fuimos levantando y hablando por lo que queríamos, por los que ya no están con nosotros y por los planes futuros, destacaron las palabras: amistad, hermandad, empatía, confianza y por supuesto el gran cariño que todos profesamos por los que allí estábamos, luego de eso vinieron algunas historias y recuerdos, el cansancio vencía y las chicas se fueron a dormir, quedamos algunos todavía frente al fuego y conversamos como hasta la 01:10 am, quedaba muy poca leña por quemar y la fogata también descansaba, fue el momento de ir a dormir.
A las 06:00 salí a tomar un poco de aire fresco en una mañana muy tranquila, el sueño reparador en un lugar de total calma hizo grandes resultados, me encontré con Fernando y nos tomamos el primer café de la mañana, cuando salimos el Loco junto a Sabina hacía sus ejercicios, caminamos un rato por el huerto probando frutas, el Tío, Pepa y Sacamuelas nos dieron el alcance, poco a poco nos juntábamos nuevamente, comentando sobre lo agradable del descanso en lugar como el Refugio, la tranquilidad y aire puro que se respira hace tanto bien al cuerpo y al alma que resulta difícil describir. Minutos más tarde algunas chicas también aparecieron, el Insect y Alice por fin se encontraron ya que ella y el Migue se habían ido a descansar antes de la llegada de nuestros últimos integrantes de la banda. Conversación a parte vinieron los planes de qué hacer durante el día, primer plan ir al pueblo de Lunahuaná y pasear, éramos 13 que saldríamos, el Loco había decidido dar una pequeña caminata por el río y el Tío quería disfrutar de la piscina mientras el sol calentaba el ambiente. La salida se retrasó un poco ya que a algunas las sábanas se les había pegado, realidad estaban tan cómodas que no querían moverse, las últimas en aparecer fueron la Peque, la telible asesina oliental y finalmente la Brava, tomaron su opíparo desayuno y unos minutos más ya estábamos todos listos para ir al pueblo, como éramos un grupo grande no había carro que nos llevaran a todos, así que nos partimos en 2 grupos y quedamos en encontrarnos en la plaza del pueblo, dicho y hecho nos vimos allí, las chicas ya se probaban gorros, sombreros, y diversas mercancías que les ofrecían, como todo buen malhechor la devoción católica nos marca y fuimos a visitar la iglesia de la plaza, rezamos un poco y cuando salimos sentí que la iglesia suspiraba de haber albergado tanta maldad en tan poquita gente y que sus paredes no se rajaran, saliendo fuimos a sacarnos fotos en el centro de la plaza y se nos acercaron varias vendedoras ambulantes ofreciendo fruta, nísperos, paltas, maguey, manzanas, duraznos, limas, etc., nos persiguieron hasta convencer a varios que compraron hasta para de dentro de una semana, la Peque compró la canasta de la caperucita, el Insect una grande, alguien más igual, no recuerdo bien solo sé que cargué bastante, comimos helado y cremolada, caminamos un poco más y llegamos a un local de venta de pisco, aprovechamos para sentarnos un rato mientras decidían qué comprar, fotos van y vienen, compra hecha a muy buen precio. Ahora a pensar en regresar, éramos 13 más bultos, Pepa salió y ubicó una camioneta, nos cobraba lo mismo, parecía genial la oferta, hubo un pequeño problema, la camioneta era para 10 personas sin incluir al conductor, así que a acomodarse cómo fuera posible, el Insect probó la técnica de la licuadora que la Brava usaba para descalabrar víctimas porque como el espacio era poco ella tuvo que ir de medio cachete encima de él, por suerte para nosotros y no para quien tuvo que soportar cada golpe de medio cachete de la Brava, el camino fue relativamente rápido, sin embargo los rompemuelles causaron grandes lesiones en un agotado Insect. Ya en el Refugio nos dispusimos a almorzar, debo destacar que los platos preparados en la cocina del Refugio son espectaculares, cada uno está muy bien definido y con características especiales, en los años que visité este local pude probar creo que todos ellos y soy testigo de la calidad excepcional de todos, entonces nos castigamos con ganas y el almuerzo volvió a dejarnos más que satisfechos, un poco de hierbaluisa para bajar la comida y descansar, los más avezados delincuentes decidieron volver a salir, debo indicar que algunos no regresarían en un buen tiempo pues saldrían de viaje probablemente huyendo de la justicia o con algún objetivo o víctima a quien atacar, por eso debían de aprovechar su tiempo al máximo.
Unos pocos nos quedamos conversando y decidiendo sobre planes futuros de este grupo que caminaba muy bien junto y que tal vez el próximo año podría juntarse fuera del país, lo que quedó como un proyecto a definir.
El Insect al parecer aun en shock después de la experiencia casi mortal de estar bajo la influencia de la Brava se despidió porque tenía un trabajito y tenía que irse antes que todos los demás, se despidió y salió rumbo desconocido, esperamos que haya tenido éxito, ya nos contará.
Como todos saben, cuando la compañía es grata y la conversación interesante el tiempo pasa volando, eso nos sucedió sin darnos cuenta ya eran casi las 6 pm, los intrépidos paseantes que fueron a contaminar las aguas del río Cañete metiendo los pies en él ya regresaban y me decían que la movilidad nos esperaba afuera, aprovechando esto le pedimos a Fernando que nos entregue las cuentas pendientes por los consumos hechos para cancelarlos lo más rápido posible y como en este grupo de delincuentes hay honor entre ellos no podíamos irnos y hacerle perro mu**to a nuestro gran anfitrión. Uno a uno fuimos desfilando para pagar las cuentas y despedirnos después de g***r de un par de días increíbles, con todo lo necesario para pasar el mejor momento de unión y confraternidad de la XVIII.
Abrazos grandes de aquellos que no se sabe cuándo regresarán ya que debían salir pronto del Perú, nos quedaba la duda si era huyendo de la ley o porque tienen algún próximo golpe en manos
y debían de irse lo más pronto posible.
Agradeciendo a su gran grupo de cocineros y en especial a Noé Enoc quien nos atendió a las mil maravillas fuimos bajando y entrando a la camioneta.
A las 05:58 pm partíamos de regreso a Lima, el camino estuvo tranquilo y sin inconvenientes, así como la recogimos debíamos de dejar a la Peque en San Bartolo, ya que su guardaespaldas PP la estaría esperando allí, cerca de las 08:10 pm llegamos al grifo, y efectivamente vimos brillar la pelona del chaleco de la Peque quien nos miró seriamente, ayudó a su jefa con su equipaje y se marchó no sin antes sonreír levemente y hacer un ademán de despedida con la mano, nuestro conductor aprovechó para llenar el tanque de gasolina y los de vejiga débil se fueron a usar el baño, luego retomamos el viaje. En el camino dejamos también al tío Lucas en el puente Primavera porque estaba más cerca de su guarida, a las 09:04 pm llegamos a la Rambla, allí los secuaces de la Brava y la Negra ya los esperaban, Meche cheche con la telible asesina oliental se iban juntas, la Brava se llevaba a la pareja peruano/española seguramente para planear alguna fechoría más, Pucallpa Jane pedía su taxi por aplicativo, el Loco con su singular caminar parecido al tumbao de Pedro Navaja se iba alejando, Sacamuelas y el Tío se despedían, por mi parte despedía al conductor y le agradecía por la paciencia y buena disposición para poder transportar a gente tan peligrosa.
Al final el Pepa me decía para caminar juntos e ir planificando un nuevo trabajo, luego de una buena conversación y quedar en seguir comunicándonos nos despedimos.
Después de haber disfrutado la gran compañía de esta exclusiva, peligrosa y muy especial banda delincuencial solo me queda agradecer a todos los que pudieron participar de este corto pero reparador paseo, riendo, cantando, fastidiando, brindando, comiendo, gritando el gol de Perú, pero sobre todo celebrando la amistad que nos une después de tantos años que permanece intacta y que dudo mucho algún abogado defensor pueda librarlos de esta larga condena de hermandad, como en algún momento lo dijimos mientras el fuego nos calentaba y permitía expresar esa fuerza enorme de cariño que nos une, no esperemos una vez al año para juntarnos y celebrar que estamos juntos, el tiempo pasa y por más que no sintamos los años que tenemos no significa que podamos estar siempre juntos, aprovechemos cada día para comunicarnos con otros que quizá no lo hacen tanto y en lo posible que puedan integrarse a esta organización criminal que busca dar el golpe del siglo.
P.D. Se necesita darle un nombre a esta organización, sugerencias.
Rafael Mena, más conocido como El Nena, dedicado al comercio más o menos legal de pisco, fastidioso profesional con maestría de joda integra.
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