09/27/2021
Agradecimiento, Gloria y Honra para mi Señor y Salvador Jesucristo.
Salmo 90:10 Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos.
Este salmo nos habla de la brevedad de la vida humana en contraposición de la eternidad de nuestro Dios Creador y sustentador. El salmista suplica, en este supuesto, que Dios le dé a entender la brevedad de la vida para saber vivir con la conciencia de su limitación, y, en consecuencia, organizándola conforme a las exigencias del temor de Dios, que es el principio de la sabiduría. Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. (90:12)
Es mi humilde petición y acción de gracias, que mi amado Salvador, me conceda la sabiduría de entender la brevedad de mi vida para usarla para Su gloria y honra hasta mi último aliento hasta que vuele a Su presencia. Reconozco que la vida es un regalo de Él, lo adoro y le agradezco por estos 75 años que ahora invierto para que Él sea glorificado.
Es un año más de vida en Jesús de Nazaret, mi Señor y Salvador. Gracias, adoración, honra y gloria a su bendito Padre amado y Su Hijo amado por todos los siglos, amén. Que nunca olvide a contar mis días en esta vida que me ha concedido. Que solo por su gracia y benefactora voluntad se ha dignado en darme la vida en Su Hijo. Por la gracia de Dios he visto la partida de tantos consiervos y hermanos que ahora gozan de la Divina Compañía de nuestro Creador; hasta que llegue el día que a Él le plazca llamarme para volar a su presencia. No hay ni habrá mejor momento que esa hora de la llamada sus moradas a mi casa celestial. Para adorarlo por toda la eternidad.