16/06/2014
Jo.- LAS CABEZAS GIGANTES DE LOS OLMECAS....
La más característica de las creaciones de la cultura olmeca, que floreció en las costas del Golfo de México en el primer milenio aC, es sin lugar a dudas sus esculturas de cabezas gigantes. Lo que éstas representan es un misterio, aunque se piensa que su aspecto responde a ciertas idealizaciones relacionadas con el culto del jaguar, el que está bien documentado en esa cultura.
Las cabezas gigantes olmecas llegan a medir hasta dos metros de altura, y están hechos de piedra basáltica.
El detalle es que las grandes ciudades olmecas no estaban cerca de ningún depósito de basalto: el más próximo a San Lorenzo, una de las más importantes ciudades olmecas y rectora en la primera fase de su historia, estaba en los Montes Tuxtlas, distantes a 80 kilómetros. Podrá no parecer nada, pero debe considerarse que esa distancia debía ser recorrida con esos grandes bloques, en medio de una jungla infernal. Después, las cabezas debían ser talladas con herramientas de piedra, porque los olmecas desconocían el uso de los metales.
En ese sentido, las cabezas olmecas son, además de una de las más bellas esculturas creadas por el genio humano, una imponente muestra de la ingeniería que llegaron a alcanzar estos pueblos, lo más antiguos entre los que podemos contar en la América civilizada.