CulXeo - Universidade da Coruña

Llamar Cómo llegar Página web Contactar con la universidad

CulXeo - Universidade da Coruña Grupo Interdisciplinar de Patrimonio Cultural e Xeolóxico. Universidade da Coruña

https://extension.uned.es/actividad/idactividad/56081Más informaciónLa costa de Galicia que hoy conocemos es el resultad...
21/10/2026

https://extension.uned.es/actividad/idactividad/56081
Más información
La costa de Galicia que hoy conocemos es el resultado de una larga historia de cambios climáticos, variaciones del nivel del mar y transformación del paisaje. En esta conferencia descubriremos cómo y cuándo se formaron sus playas, qué procesos geológicos han determinado su evolución y cómo los cambios del nivel del mar han ido modelando el litoral gallego hasta configurar el paisaje que conocemos en la actualidad.
Esta actividad está integrada dentro del ciclo de conferencias gratuitas de divulgación científica y cultural Martes de la UNED, organizado por el centro UNED A Coruña.
Lugar y fechas
10 de noviembre de 2026
De 19:00 a 20:30 h.
Espacios en los que se desarrolla: Salón de actos
Lugar:
Centro UNED A Coruña

Ver calendario
Horas
Horas lectivas: 1.5
Online o presencial
Puedes elegir la asistencia presencial o la asistencia online en directo o en diferido.
Ver más actividades
Programa
martes, 10 de noviembre
19:00-20:30 h. ¿Cómo y cuándo se formaron las playas de la costa de Galicia?
Juan Ramón Vidal Romaní Académico numerario de la Real Academia Galega de Ciencias. Catedrático de Geodinámica Externa. Profesor emérito de la Universidade da Coruña
Asistencia
Esta actividad permite participar con asistencia presencial o asistencia online en directo o en diferido, sin necesidad de ir al centro.
Inscripción
La matrícula es gratuita para todos los grupos en todas las modalidades. Es necesaria la inscripción previa en la actividad a través de la plataforma online.
La actividad podrá ser seguida en forma presencial desde el Centro Asociado, online a través de emisión en directo o mediante el visionado posterior de la grabación en diferido. La matrícula para el seguimiento en todas las modalidades se cerrará a las 18:00h del día de celebración de la actividad.
Las actividades con modalidad online están diseñadas para ser seguidas desde cualquier dispositivo actualizado y con una conexión a Internet que garantice una velocidad y un ancho de banda adecuados. El acceso se realizará previa autenticación con las mismas credenciales (usuario y contraseña) que se utilicen al formalizar la matrícula. Es importante asegurarse de que en el dispositivo desde el que se accede no esté iniciada sesión con datos de usuario y contraseña diferentes a los facilitados durante el proceso de formalización de matrícula, puesto que, de ser así, no se podrá acceder correctamente a la sesión de la actividad.
Las grabaciones correspondientes al seguimiento en modalidad online diferido no estarán disponibles inmediatamente después de la emisión en directo, ya que requieren un proceso de validación y edición posterior. Por lo general, estas grabaciones estarán accesibles en un plazo de 24 a 72 horas desde su emisión. Tanto la información de seguimiento en directo como la relativa al visionado en diferido estarán disponibles en la web de Extensión Universitaria UNED, dentro del apartado de Documentos de la sección Mi espacio, accediendo con el usuario y contraseña con los que se formalizó la matrícula. Esta información será igualmente facilitada vía email antes del comienzo de la actividad. Las personas con la matrícula confirmada recibirán los ENLACES PARA AMBAS MODALIDADES DE SEGUIMIENTO ONLINE (directo y diferido), independientemente de la modalidad elegida en la formalización de la matrícula (presencial, online en directo u online en diferido).
Para formalizar la inscripción tiene a su disposición las opciones recogidas en la siguiente tabla, entre las que deberá seleccionar ÚNICAMENTE UNA MODALIDAD:
Gratuita
Presencial Gratuita
Online Diferido Gratuita
Online Directo Gratuita
Matrícula online
Otras actividades del ciclo
Esta actividad pertenece al ciclo MARTES de la UNED 2026-2027, formado por las siguientes actividades:

octubre 2026 MARTES DE LA UNED. Autoestima, salud mental y crítica social. ¿Cómo tratarnos bien en un mundo que nos trata tan mal?
octubre 2026 MARTES DE LA UNED. Internet bajo sospecha. Guía práctica para identificar estafas y fraudes online
octubre 2026 MARTES DE LA UNED. Los clásicos ante el dolor: palabras para nuestro tiempo
octubre 2026 MARTES DE LA UNED. Cuando los objetos se convierten en Arte: una mirada sobre el objeto diseñado
noviembre 2026 MARTES DE LA UNED. A Coruña en la Guerra de Flandes - guerra de los Nueve Años, 1688 – 1697, lealtad a la Casa de Austria
noviembre 2026 MARTES DE LA UNED. Arsínoe IV: La reina olvidada que se enfrentó a su hermana Cleopatra y a Julio César
noviembre 2026 MARTES DE LA UNED. Paleolítico y paisaje: la distribución espacial de las industrias líticas en la geografía de Galicia
abril 2027 MARTES DE LA UNED. La página en blanco: Apuntes acerca de la construcción narrativa y cómo la experimentan los autores
Dirigido por
María Teresa Rodríguez Facal
Licenciada en Geografía e Historia, especialidad en Geografía. Profesora tutora en el Centro UNED A Coruña.
Coordinado por
Alejandra M. Rodríguez Fernández
Doctora en Informática. Profesora Tutora del Grado en Ingeniería Informática y Coordinadora de Extensión Universitaria del Centro UNED A Coruña
Ponente
Juan Ramón Vidal Romaní
Académico numerario de la Real Academia Galega de Ciencias. Catedrático de Geodinámica Externa. Profesor emérito de la Universidade da Coruña
Dirigido a
Público en general
Titulación requerida
No se requiere titulación específica ni formación previa
Objetivos
Conocer el origen y la formación de las playas de la costa de Galicia.
Comprender la influencia de los cambios del nivel del mar en su evolución.
Analizar el papel de las antiguas dunas en la configuración del litoral gallego.
Metodología
La actividad consta de 1.5 horas expositivas y podrá seguirse de forma presencial desde el Salón de Actos del Centro UNED Coruña, así como online en directo (streaming) y en diferido desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, previa autenticación mediante las credenciales con las que se realizó la inscripción o matrícula. Toda la información de conexión/seguimiento online de la actividad estará disponible antes del comienzo de la misma en la sección Mi Espacio de la web de Extensión.
Sistema de evaluación
Esta actividad es de carácter meramente divulgativo, por lo que no conlleva asistencia obligatoria ni realización de trabajos y, en consecuencia, no se emiten créditos ECTS ni certificados
Objetivos de Desarrollo Sostenible
Esta actividad impacta en los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible:

Más información
UNED A Coruña
Educación, 3
15011 A Coruña (A Coruña)
981 14 50 51 / [email protected]
Imágenes de la actividad

Página web de Actividades y cursos de la UNED

O patrimonio invisibleXOSÉ MARÍA LÓPEZ FERNÁNDEZTRIBUNAOPINIÓNMaría Pedreda09 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Añade...
28/09/2026

O patrimonio invisible
XOSÉ MARÍA LÓPEZ FERNÁNDEZ
TRIBUNA
OPINIÓN

María Pedreda
09 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.
Añade a La Voz de Galicia en Google
Comentar · 3
Veño de asistir atónito, durante os últimos días, á publicación de artigos, manifestos e declaracións que presentan a demolición das torres de refrixeración da central térmica das Pontes como unha derrota do patrimonio cultural galego. Fálase dunha perda irreparable, da desaparición dunha parte da nosa historia e dunha sociedade incapaz de comprender e transmitir a súa memoria industrial. Mesmo se chega a afirmar que as torres constituían un «símbolo do esforzo colectivo de toda unha época» e eran «referencias inseparables da paisaxe galega».

Como documentalista e técnico en xestión do patrimonio cultural, pero sobre todo como pontés, resúltame imposible ler ese relato sen unha profunda perplexidade. Non porque descoñeza a importancia económica e social que tivo a central, senón porque custa aceptar que se presente como a gran vítima patrimonial unha infraestrutura que só foi posible logo dunha das maiores destrucións sistemáticas de patrimonio cultural que coñeceu a Galicia contemporánea.

A mina e a central non chegaron a un espazo baleiro. Chegaron a un territorio habitado e construído ao longo de xeracións. A explotación mineira avanzou sobre aldeas, casas, cabazos, palleiras, pendellos, muíños, fontes, pontes, pontellas, lavadoiros, igrexas, ermidas, cemiterios, camiños, valados e terras de labor. Centos de familias foron expropiadas e obrigadas a abandonar os lugares onde viviran durante xeracións. Con elas desapareceron tamén topónimos, formas de vida, relacións co territorio e unha paisaxe cultural construída ao longo de séculos.

Basta observar a evolución das fotografías aéreas das Pontes para comprender a magnitude da transformación. Onde ata mediados do século XX existiu un mosaico de aldeas, leiras, montes e camiños, apareceu unha corta mineira de máis de dúas mil hectáreas aberta para abastecer a central térmica. Non foi simplemente unha modificación da paisaxe. Foi a súa substitución. A paisaxe industrial que hoxe algúns reivindican só puido existir despois de facer desaparecer a paisaxe cultural.

A actividade mineira arrasou tamén un patrimonio arqueolóxico extraordinario. Mámoas, necrópoles megalíticas, castros e outros vestixios dunha ocupación humana de milleiros de anos desapareceron case na súa totalidade. As intervencións arqueolóxicas realizadas nas últimas décadas foron meramente testemuñais fronte á dimensión da destrución, limitándose a documentar unha porcentaxe mínima do patrimonio afectado. O resto simplemente deixou de existir.

Para min isto non é unha reflexión académica nin unha polémica observada dende a distancia. Ese territorio era o dos meus devanceiros. Era a terra que habitaron moito antes de que as torres, as cintas transportadoras, o parque de carbóns e a cheminea chegasen ás Pontes. Ademais, vivín de preto parte dese proceso de destrución patrimonial. Vin desaparecer xacementos, alterarse lugares cargados de historia e asumirse cada perda como un prezo inevitable do progreso. Por iso, que agora se presente a central como vítima dunha gran derrota patrimonial paréceme unha profunda inversión da historia e un insulto á memoria de todo o que foi sacrificado para facela posible.

Non cuestiono que a central deba formar parte da historia industrial das Pontes. Debe estudarse, documentarse e explicarse. Sería absurdo negarlle a importancia económica e social que tivo. Pero iso non pode levarnos a construír un relato no que o patrimonio parece comezar en 1976. A memoria non pode escoller que pasado merece ser conservado e cal pode ser esquecido.

Dise que as torres eran un símbolo do esforzo colectivo dunha época. Tamén o eran as aldeas levantadas polos nosos devanceiros, os muíños, os cabazos, as pontes e pontellas, e os innumerables xacementos arqueolóxicos que testemuñaban milleiros de anos de presenza humana neste territorio. O esforzo colectivo das Pontes non comezou coa industrialización. A industrialización fabricou unha paisaxe nova sobre outra moito máis antiga.

Resulta especialmente rechamante que hoxe se reclame unha sensibilidade extraordinaria para conservar unhas estruturas industriais mentres apenas se dedica unha liña ao patrimonio que desapareceu para facelas posibles. Se hoxe, en pleno século XXI, unha empresa destruíse máis de dúas mil hectáreas de territorio con aldeas, patrimonio arqueolóxico, arquitectura popular e paisaxes culturais, ninguén dubidaría en cualificalo como un dos maiores atentados patrimoniais de Galicia. Por que ese xuízo cambia simplemente polo mero feito de ter acontecido hai cincuenta anos?

A memoria das Pontes non pode quedar reducida á silueta dunha cheminea e dunhas torres. Antes da central existía un territorio cunha historia secular e cunha ocupación humana de milleiros de anos. Existía unha paisaxe na que as xeracións anteriores deixaran pegadas materiais, nomes, lembranzas e formas de vida. Converter agora a infraestrutura que contribuíu decisivamente á súa desaparición no principal símbolo patrimonial do municipio é facer invisible todo o demais.

13/09/2026

los siglos XIX y XX
Ons es mucho más que un tópico turístico de isla, sol y playa. Es la única ínsula habitada del Parque Nacional Illas Atlánticas de Galicia y eso, ya por sí solo, la hace distinta. Es también hogar de unos ecosistemas naturales de gran valor ecológico. En tierra destacan, por citar algunos casos, sus colonias de cormorán moñudo y gaviota patiamarilla, de las más grandes de España, o sus salamandras que, aisladas del continente durante milenios, se reproducen en tierra y no en agua dulce como mecanismo de defensa ante sus depredadores y lo limitado de los recursos hídricos. En el mar, es un refugio marino idóneo para la biodiversidad, un paraíso para los investigadores.
En patrimonio histórico y cultural, Ons es como la isla del tesoro para arqueólogos e historiadores. Aquí hay de todo: desde la prehistoria hasta la actualidad, este enclave a la entrada de la ría de Pontevedra también es un museo al aire libre.
La toponimia da a veces pistas sobre lo que puede haber debajo del suelo. Ons ha sido habitada y despoblada en varias ocasiones a lo largo de los siglos y la memoria precisa de las cosas se ha perdido, pero no del todo. En la ladera del monte que sube desde la playa de Canexol, en la cara este de la isla y al sur de Curro, el actual principal núcleo de viviendas, se encuentra Castelo dos Mouros. El Parque Nacional, gestionado por la Consellería de Medio Ambiente y con el visto bueno de la de Cultura, está llevando a cabo excavaciones anuales en este lugar desde hace varios años. Los trabajos los realiza el Grupo de Estudos de Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT), ligado al campus ourensano de la Universidade de Vigo. Los resultados han sacado a la luz lo que, hasta el momento, es la prueba más antigua de ocupación humana permanente en la isla.
Los arqueólogos, que han llegado en una zona hasta la roca, han podido documentar un poblado que se fundó en torno al siglo IV antes de Cristo y que duró hasta el V de nuestra era. Es decir, sus primeros vecinos vivieron en la Edad de Hierro, la época clásica de los castros, y los últimos se debieron ir, por motivos desconocidos, en los estertores del Imperio Romano.
Las excavaciones de GEATT han revelado que el poblado de la Edad de Hierro estaba fortificado. Aún no se ha encontrado la puerta de acceso pero sí se ha preservado un lienzo de esta muralla lo suficientemente grande como para ser visible desde el mar.
Cuando llegaron los romanos, cambió la arquitectura, como evidencian estructuras ya rectangulares, destacando una vivienda, de la que se cree que tenía un primer piso, y donde se encontró escondido una acumulación de monedas de bronce, de escaso valor, pero que su propietario escondió por algún motivo y no pudo volver a recuperar. En esta vivienda los arqueólogos también han hallado restos de un incendio, que hizo colapsar el edificio y este no se reconstruyó. El final del Imperio fue convulso y las costas dejaron de ser seguras, por lo que es posible que la gente decidiese volver al continente.
Al amparo del poblado de Castelo dos Mouros y a escasa distancia a pie está la playa de Canexol, donde se halla la evidencia de qué venían a buscar los romanos a un lugar tan alejado como Ons. Aquí se encontraron dos factorías de salazón de pescado y se sospecha de una tercera. La sardina era uno de los productos que se exportaba a distintas regiones del Imperio, en ánforas, que cumplían en la Antigüedad la función que hoy en día tienen los contenedores.

Canexol: En esta zona se han encontrado una factoría de púrpura de múrice y varias de salazón de pescado, además de un embarcadero
Canexol: En esta zona se han encontrado una factoría de púrpura de múrice y varias de salazón de pescado, además de un embarcadero UVIGO
La gran sorpresa que deparó Canexol fue encontrar una factoría de púrpura, un tinte que se conseguía con las glándulas del múrice, un crustáceo extinto en la actualidad en las Rías Baixas pero que hace dos mil años se podía recoger en gran cantidad en este entorno. La púrpura era un color muy apreciado en Roma y Ons es el lugar más al norte donde se ha podido documentar su producción comercial.
Una tumba en roca
Algunos ejemplos de las conchas de múrice de Canexol se pueden observar en la sala arqueológica del centro de interpretación de Curro, donde se exhibe también una pieza única en Galicia, aunque en este caso de origen medieval. Se trata de la tapa de piedra de una tumba excavada en una zona de rocas y que los vecinos llaman la Laxe do Crego, por la creencia de que quien estuvo allí enterrado fue un sacerdote o un fraile. Nadie sabe de quién podría tratarse ni por qué escogió un lugar tan extraño para su sepultura, pero lo cierto es que la tumba está allí, rodeada por las olas. La tapa, que fue arrastrada en un temporal, descansa ahora en este centro de interpretación, donde se ha reproducido al aspecto que tendría también si estuviese encima de la roca.
El poblamiento de Ons se truncó a finales del Imperio Romano y salvo la presencia de religiosos que buscasen un lugar aislado para sus devociones, no parece que volviese a haber vecinos hasta principios del siglo XIX. La razón de tantos siglos de abandono poblacional probablemente resida, entre otros factores, en que el enemigo venía por mar y Ons era la primera etapa de cualquier incursión hostil. Piratas, tratantes de esclavos, barcos de países en guerra con España. Toda flota o buque enemigo se podía esconder en la isla y de repente desplegar sus velas ante la ría y atacar las poblaciones costeras. Hay ataques documentados como los de 1622 a Portonovo, que fue repelido, o el naufragio de otro barco pirata argelino en 1634 cuyos supervivientes, que se refugiaron en Ons, fueron apresados por los vecinos de la comarca. En 1589 la flota del pirata inglés Francis Drake entró en la ría y quemó Sanxenxo.
En el siglo XIX, sin piratas, los vecinos de lo que hoy son Bueu y Sanxenxo empleaban Ons para tareas agrícolas y pesca. Cuando se constituyeron los primeros ayuntamientos en España, Ons acabó en el concello de Bueu. Curro se fue convirtiendo en una pequeña localidad costera, donde sus habitantes construyeron una iglesia —restaurada este año por la Xunta—, un cementerio y numerosas viviendas. En el punto más alto se levantó un faro, de cuya principal reforma y ampliación se cumple en este 2026 su centenario. Ahora se está estudiando su musealización parcial.
Sus vecinos conformaron una comunidad con identidad propia, preservando costumbres que desaparecían de otros lugares costeros, y a la vez crearon su propia visión cosmológica. La orografía de la isla se prestaba a ello, porque ante la gran depresión del Buraco do Inferno, por donde se cuela el mar, era fácil imaginar que los sonidos del oleaje en noches de tormenta en la mentalidad antigua se asociasen a las ánimas del purgatorio o a los mu***os en naufragios.
Las leyendas vinculadas a Ons abundan en toda la ría. En Noalla, en Sanxenxo, todavía hoy hay quien habla de la ruta que sigue la Santa Compaña desde el monte de esta parroquia sanxenxina en línea recta hasta la isla. Al otro lado, en la parroquia marinense de Ardán, existía la tradición de la existencia de unos túneles que llegaban desde el monte de O Castelo —un monte nunca excavado por los arqueólogos— hasta Ons.
Carbón de incendios en la Prehistoria en la cueva de Manueleche
El proyecto Sentinela, apoyado por Transición Ecológica, impulsa una investigación paralela geológica y arqueológica en cuevas. Esta iniciativa ahora se centra en la de Manueleche. El grupo Patrimonio Cultural e Xeoloxía (Culxeo), formado por investigadores del Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña, ha encontrado restos de incendios forestales de entre 30.000 y 21.000 años cuyos carbones se colaron en la cueva por una cavidad en el suelo.

Detalle de udc-news

As recentes declaracións da conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ánxeles Vázquez, afirmando que «hai que en...
25/08/2026

As recentes declaracións da conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ánxeles Vázquez, afirmando que «hai que encorar máis auga» porque a dos nosos ríos curtos «acaba no mar», supoñen unha perigosa fuxida cara adiante. Porque, baixo da coiraza dun falso pragmatismo técnico estas verbas amosan unha profunda submisión política. Fronte ao relato oficial que instrumentaliza a seca para rehabilitar a vella política do formigón, urxe erguer unha crítica fundamentada nos datos hidrolóxicos, ecolóxicos e xeográficos que esfarelan, punto por punto, o vello modelo extractivista e asimétrico que segue a sangrar a Galicia.

Desde o punto de vista xeomorfolóxico, a tese do catedrático emérito Juan Ramón Vidal Romaní (USC) é moi clara: a nosa rede fluvial non admite máis macroinfraestruturas reguladoras sen destruír definitivamente o equilibrio ambiental do País. A colonización hidroeléctrica que enchoupa os nosos vales supón xa unha factura inmensa. Cando as eléctricas ceiban bruscamente as augas retidas, o pH ácido resultante altera os ecosistemas fluviais e asola a riqueza marisqueira das rías, verdadeiro motor económico local. O dado é arrepíante: un só encoro como Belesar acumula nunha semana unha cantidade de auga equivalente ao que Vigo consome en seis anos. Velaí que o problema de Galicia nunca fora a capacidade de captación, senón o control, a xestión e o destino do recurso.

Esta asimetría cobra unha dimensión colonial cando analizamos o réxime de explotación. Galicia opera estruturalmente como unha colonia enerxética que exporta electricidade barata mentres atura os custos ecolóxicos da saturación fluvial. Na lexislación vixente, deseñada á medida do centralismo e dos consellos de administración de Madrid, as grandes multinacionais gozan de total impunidade para baleirar encoros nos picos máis altos do mercado por xunto, ignorando o estrés hídrico augas abaixo e, xa que logo. danando substancialmente a produtividade mitícola, acuícola e marisqueira das nosas rías.

A realidade desminte que a única solución sexa inundar máis vales. Segundo os últimos dados oficiais do INE a rede de abastecemento galega perde por avarías e fugas case o 18% de toda a auga que move. A cifra elévase por riba do 20% en boa parte dos concellos de menos de 20.000 habitantes. Xa que logo, antes de verter máis cemento, a prioridade técnica é auditar as redes locais e investir na modernización de todas as canalizacións municipais obsoletas.

Malia ser certo que laboratorios de referencia como o EPHYSLAB da Universidade de Vigo constatan que o cambio climático está a incrementar a severidade das secas estivais, a resposta política non pode ser perpetuar o espolio. Mentres a macrocelulosa de ENCE-Pontevedra consumiu 10,4 M m3 de auga no 2024 o concello de Pontevedra consumiu no 2025 só 4,026 Mm3. É dicir ENCE está a consumir ... 2,6 veces máis ca o consumo total- doméstico, público e empresarial- do concello!. Mais a conselleira segue ao seu, pondo só o foco en restrinxir o consumo da veciñanza e en estender as presas.

A soberanía hídrica de Galicia no século XXI esixe deixar atrás o colonialismo enerxético. O equilibrio sostíbel require fiscalizar as eléctricas, tapar o burato negro das fugas municipais e tratar a auga como o ben común inalienábel que pertence, por dereito e por historia, á cidadanía galega. Cómpre, xa que logo, esixir un ferreño e inmediato control público ferreño sobre o uso hidroeléctrico, supeditando por lei o negocio privado ás necesidades humanas e do sector primario, baixo a ameaza directa de rescisión de concesións a quen especule coa auga comunitaria

Este mes de agosto está sendo impresionante», explica el alcalde de Dumbría, Raúl González, ante la elevada afluencia en...
25/08/2026

Este mes de agosto está sendo impresionante», explica el alcalde de Dumbría, Raúl González, ante la elevada afluencia en O Ézaro, especialmente durante las noches de Os Ecos do Ézaro. El Concello calcula que cada fin de semana, solo a la proyección nocturna acuden más de 3.500 personas. Como referencia a niveles generales, en agosto de 2020, cuando se contabilizaron los accesos con motivo de la pandemia, pasaron por la fervenza 50.000 personas en total. Y estiman que ahora, a lo largo del año, pueden pasar «tranquilamente» unas 200.000.
Aunque la reapertura y reubicación de la pasarela no ha cambiado el flujo de visitantes, hay ahora un doble acceso y la ocupación es mucho mayor. Durante las noches de proyección, los fines de semana, se controla el acceso para garantizar la seguridad y evitar que se concentre más gente de la que puede admitir la estructura. La nueva senda de madera se elevó para protegerla frente a futuras crecidas. La actuación, de unos 200.000 euros, está teniendo una aceptación formidable.
El emplazamiento mantiene además la llegada de unos siete autobuses diarios y cada vez más visitantes acuden en estos autocares expresamente por la noche para ver la iluminación, algo que antes no sucedía. El visitante nacional sigue siendo mayoritario, aunque hay perfiles muy diversos. Muchos llegan escapando del calor y descubren después el atractivo de un territorio que González considera un paraíso, especialmente por sus espacios naturales poco masificados.
El tirón también se deja notar en la hostelería, con establecimientos que ya reciben reservas para acudir a cenar durante las noches de proyección. El impacto alcanza a toda la comarca y no solo a Dumbría, sino también a Carnota, Cee y otros municipios de la zona.
El interés que despierta la proyección se refleja también en la procedencia de los visitantes. González destaca la llegada de un grupo de estadounidenses, sorprendidos por encontrar un espectáculo gratuito y disponible en español, gallego e inglés.
El actual tirón turístico tiene su origen, en buena medida, en la repercusión que alcanzó el enclave tras la Vuelta Ciclista a España 2012. La emisión de aquellas imágenes permitió dar a conocer el paisaje a un público mucho más amplio: antes de la carrera, unas cuatro mil personas pasaban anualmente, mientras que al año siguiente la cifra superó las 40.000. El impacto llegó incluso (como anécdota) al piloto del helicóptero que había grabado las imágenes de la carrera, que regresó posteriormente con su familia después de quedar impresionado por el paisaje.
El monte Pindo también cuenta con rutas que atraen visitantes, aunque en grupos más reducidos y acompañados por guías. Entre ellos destaca Pepe do Fieiro, de 92 años, gran conocedor del monte y de sus rincones e historias. El Concello trabaja además en un proyecto de turismo científico del Pindo, impulsado junto con Carnota y Mazaricos y en colaboración con la Deputación, que contempla actuaciones de limpieza, señalización y actividades. Este miércoles, por cierto, la fervenza permanecerá cerrada durante todo el día por el rodaje de la película Zeta 2, con Mario Casas y Luis Zahera, y varias escenas en el entorno de la cascada.
La combinación de paisaje y espectáculo contribuyen a reforzar el atractivo turístico del enclave y su repercusión económica en la comarca. Pero realmente, para los vecinos de O Ézaro, este éxito no es sorprendente, ya que siempre han sabido que tenían un tesoro allí.

ARTÍCULO DE SINTESIS DE LA PERIODISTA DEL PERIÓDICO LVDG ASESORADA DE FORMA DEFICIENTE POR DOS PERSONAS, SIN DEMASIADA E...
25/08/2026

ARTÍCULO DE SINTESIS DE LA PERIODISTA DEL PERIÓDICO LVDG ASESORADA DE FORMA DEFICIENTE POR DOS PERSONAS, SIN DEMASIADA EXPERIENCIA EN LO QUE COMENTAN. EL ARTÍCULO TRATA DEL PORQUÉ DE LA ESCASEZ DE AGUA EN GALICIA. AMBOS PROFESIONALES CONSULTADOS CONFUNDEN A LA PERIODISTA. POR UNA PARTE LA IDEA DE QUE, REUNIENDO EL AGUA DE LOS POZOS DISPERSOS POR TODA GALICIA SE PODÍAN REUNIR 22 HECTOMETROS CÚBICOS ES TAL VEZ INGÉNUA. IMAGINEN USTEDES EN GALICIA DONDE CADA CASA EN EL RURAL TIENE UN POZO O UNA CAPTACIÓN DE AGUA Y LA XUNTA DE GALICIA CON UNOS CAMIONES CISTERNA TIPO CENTRAL LECHERA PASANDO A RECOGER EL AGUA PARA LUEGO REDISTRIBUIRLA POR TODA GALICIA. ES REALMENTE DEMENCIAL. ES COMO SI SE OBLIGARA A TODAS LAS CASAS RURALES A TENER UN ALJIBE EN EL TECHO PARA LUEGO PASAR A RECOGERLA. EL TRASTORNO Y EL RECHAZO, LÓGICOS, EN EL MEDIO RURAL SERÍA TREMENDO. LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS EN GALICIA CON EXCEPCIÓN DE LOS ACUIFEROS DE XINZO DE LIMIA Y LAS DOS LAGUNAS MINERAS DE AS PONTES Y MEIRAMA ES CASI LO ÚNICO QUE HAY. ASI QUE, LO QUE HAY QUE CONTROLAR ES LA RED DE EMBALSES CON USO HIDROELÉCTRICO QUE CUBRE GALICIA Y QUE SE LLEVAN TODA AL AGUA PARA SU APROVECHAMIENTO HIDROELÉCTTRICO , ANTES DE TIRARLA AL MAR.UNA PARTE DE ESE AGUA DEBE RESERVARSE PARA USO DE LOS HABITANTES DE GALICIA Y EL LUGAR PARA HACERLO ES EL PROPIO EMBALSE. A PARTIR DE CIERTA ETAPA DEL AÑO, CUANDO ESCASEA EL AGUA DEBERÁ RESERVARSE PARA RELLENAR LOS EMBALSES DE CIUDADES , INDUSTRIAS Y GANADEROS-AGRICULTORES EL CAUDAL HUMANO PARA NO COLAPSAR GALICIA.
LA OTRA FUENTE DE INFORMACIÓN DAÑADA QUE RECIBIÓ LA PERIODISTA ES LA DE QUE AQUÍ NO HAY FREÁTICOS PORQUE EL GRANITO NO SE ALTERA. DICHO POR UN GEÓLOGO DEDICADO A LA MINERÍA PARECE LÓGICO. NO HA ESTUDIADO LA HISTORIA GEOLÓGICA DE GALICIA. NO SABE QUE, DESDE HACE 300 MILLONES DE AÑOS LAS TIERRAS DE GALICIA ESTÁN EMERGIDAS, Y POR TANTO SUJETAS A LA EROSIÓN Y POR TANTO TODOS LOS INMENSOS MANTOS DE ALTERITAS EROSIONADOS Y SOLO CONSERVADOS EN ALGUNOS PUNTOS DE GALICIA. ES LA EROSIÓN MOVILIZADA POR EL EL AGUA LA QUE HA HECHO DESAPARECER LOS MANTOS DE SEDIMENTOS Y ALTERITAS QUE SOLO SE CONSERVAN EN LAS ANTIGUAS CUENCAS TERCIARIAS Y NO EN EL RESTO DONDE LOS FREÁTICOS SON FISURALES.

Pese a las fuertes precipitaciones del invierno, la poca capacidad de las presas y las fugas en las redes de abastecimiento no ayudan a mantener las reservas
Dicen en MeteoGalicia que uno de los grandes hits del refranero popular, «abril, augas mil», nunca fue muy apropiado para Galicia. Estaba más pensado para Castilla o Aragón. Pues ahora aún lo es menos. Porque, como explican fuentes de este organismo público, la tendencia «estadísticamente significativa» de los últimos años apunta a un cambio en el modo de llover. Cae mucha agua, pero concentrada en muy poco tiempo, no espaciada a lo largo de los días como solía ocurrir. Se ha visto claramente este año: «Hemos tenido un enero y febrero extremadamente lluvioso. Después, salvo el mes de mayo que fue normal, apenas ha llovido y ahora, a finales de agosto, llega una borrasca que también dejará lluvias intensas en la comunidad», explican. Este cambio de tendencia es uno de los hilos que, al irse hilvanando con la geología gallega, la morfología de terreno, los usos del territorio y las pérdidas de caudal registradas en las infraestructuras de abastecimiento de los distintos ayuntamientos, teje la respuesta a la pregunta de por qué hay sequía en Galicia cuando ha llovido tanto en un invierno que llegó únicamente hasta febrero.
La infraestructura
Un laberinto de redes diferentes que atienden a una población dispersa. La primera hebra de la trama que explica qué ocurre hay que buscarla en el modelo de abastecimiento. Embalses y ríos son las principales fuentes de las que procede el agua que, tras pasar por las plantas de tratamiento para ser purificada, se distribuye a través de kilómetros de redes municipales hasta llegar a las casas, las empresas y los servicios públicos. Luego están los pozos tradicionales, los de barrena y las traídas vecinales —muchas todavía sin legalizar— que aún abastecen muchos núcleos rurales. Pero los ríos en Galicia son cortos. Y los embalses pequeños. Tienen una capacidad que ronda los 22 hectómetros cúbicos, como el de Cecebre, de donde bebe A Coruña; o el de Eiras, que surte con la ayuda del de Zamáns a Vigo. Y al haber pasado meses sin llover lo suficiente, su capacidad de reabastecimiento se ha visto mermada. Por no hablar de que las altas temperaturas, como explica el profesor de la Escola Politécnica de Enxeñería del Campus Terra en la USC en Lugo, Jorge Dafonte, «contribúen a ter unhas altas taxas de evaporación na auga almacenada na superficie e no solo».
La geología
Un subsuelo granítico con escasa capacidad de meteorización. Está claro que el agua de lluvia que no logran retener los embalses ni los ríos va al suelo. Por eso, las características geológicas de la parte del oeste peninsular sobre la que se levanta Galicia son la verdadera urdimbre sobre la que se va confeccionando la respuesta a por qué hay sequía en un lugar que solía compararse con Vancouver. Esta ciudad de la Columbia Británica comparte, o compartía, con Galicia el clima oceánico y la humedad perenne que alimenta los musgos que, salvando las distancias, acercan las Fragas do Eume al Olympic Park.
En el gran peso que tiene la geología a la hora de explicar qué está pasando coinciden tanto Jorge Dafonte como el doctor en Geología y miembro de la junta directiva del Colegio de Geólogos y de la Federación Europea de Geólogos, Pablo Núñez. Porque las rocas plutónicas (granito) y metamórficas (esquistos, gneises y pizarras) que forman entre el 90 y el 95 % del sustrato gallego tienen una escasa capacidad de meteorización. Pero cuando la roca sana se altera, se produce una capa de suelo arenoso, conocida como xabre, con capacidad para almacenar agua. Lo que ocurre es que esa franja suele tener un escaso espesor. Varía en función de la zona porque la meteorización de la roca no se produce de un modo homogéneo. Por eso, como dicen, puede hallarse agua en un pozo, pero no en otro ubicado a tan solo unos metros de distancia. El espesor del xabre —puede variar entre los 3 y 4 metros de profundidad— limita, como coinciden ambos expertos, la capacidad del suelo para retener el agua de lluvia que cae ahora en tromba.
Y la que no logra retener el xabre se filtra por las fisuras que tiene la roca. Mientras los pozos tradicionales tienen escasa profundidad y sacan agua de esa capa arenosa —resulta fácil que estos se agoten cuando no llueve durante dos o tres meses—, los de barrena bajan más. Entre los 70 y 100 metros de profundidad.
Los fallos en la red
Más del 18 % del agua suministrada se pierde por el camino. Las deficiencias en las redes de abastecimiento municipal de agua son otros de los hilos que confeccionan la respuesta a la incógnita de a dónde va el agua que ha caído. Aunque se lleva años insistiendo en que es necesario reparar y hacer el mantenimiento de este tipo de infraestructuras —Augas de Galicia financia auditorías para localizar dónde falla la red— todavía se pierde por fugas y averías en la red en torno al 18 % del agua suministrada, según los porcentajes que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) con datos del 2024.
Los usos del territorio
De las praderías a las plantaciones de eucalipto. Aunque pueda parecer que es un mimbre más ligero en esta ecuación, la ordenación de usos del territorio cuenta, y mucho, cuando se habla de cuidar y racionalizar un recurso como el agua. La orografía en pendiente favorece la escorrentía y, por eso, plantar especies capaces de evitarla no es asunto baladí. Y no todas las plantas o árboles tienen la misma capacidad de extracción de agua del subsuelo. En este sentido, Jorge Dafonte indica que una pradería típica la mayor parte de agua extraída procede de los 20 primeros centímetros superficiales, mientras que un eucalipto puede extraer agua a mucha mayor profundidad.
Las alternativas
De nuevos embalses a las aguas subterráneas. Estudiar la opción de construir nuevos embalses o ampliar los existentes es solo una alternativa de cara a garantizar el abastecimiento de agua. Para algunos expertos como Jorge Dafonte, construir más «es la última opción». Aboga por cuantificar las fugas de la red, usar agua regenerada para usos como baldear calles y, como dice también Pablo Núñez, hacer un estudio serio de las aguas subterráneas. Ahí está la clave.

Dirección

ESCI. Campus De Elviña S/n
A Coruña
15071

Teléfono

+34881012909

Página web

Notificaciones

Sea el primero en enterarse: le enviaremos un correo electrónico cuando CulXeo - Universidade da Coruña publique novedades y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin y puede darse de baja en cualquier momento.

Contactar Con La Universidad

Enviar un mensaje a CulXeo - Universidade da Coruña:

Atajos

Compartir

Universidades cercanos